Francesc Xavier Vila defiende la inmersión lingüística tras sentencia del TSJC

El conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, compareció el pasado lunes en el Parlament para responder al fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). El tribunal ordenó a finales de marzo ejecutar la sentencia que anuló gran parte del decreto de 2024 que blindaba el catalán en la escuela. Vila afirmó que, a pesar de la orden, no se ha producido ningún cambio en la aplicación del modelo de inmersión en las aulas.

Durante su intervención, el conseller reiteró que el modelo es constitucional y que la normativa vigente sigue garantizando la presencia mayoritaria del catalán en la enseñanza. Subrayó que el objetivo del Govern es reforzar la extensión de uso de la lengua y mejorar la comprensión lectora y escrita del alumnado, destinando más recursos al sistema educativo.

Detalles de la comparecencia y críticas de la oposición

La comparecencia fue solicitada por los grupos parlamentarios Junts, CUP, ERC y otros partidos que demandan un plan de contingencia ante una posible sentencia adversa del Tribunal Constitucional. La diputada Susanna Segovia acusó al Govern de *esperar de brazos cruzados, insistiendo en que no se puede asumir que la decisión será favorable sin una hoja de ruta clara.

Los representantes de Junts y ERC repitieron la exigencia de conocer las medidas concretas que el Govern adoptará si el Tribunal Constitucional revoca el modelo. La CUP, que no firmó el Pacte Nacional per la Llengua, criticó la falta de una estrategia frente a la "ofensiva judicial" que, según ellos, pone en riesgo la normalización del catalán en la educación.

Vila respondió que el Govern está trabajando en propuestas para ampliar los recursos didácticos y en programas de formación docente que favorezcan el uso del catalán. Aseguró que el modelo actual es el "mejor existente" porque brinda libertad e igualdad de condiciones a los alumnos catalanes.

Posibles escenarios tras la decisión del Tribunal Constitucional

El futuro del modelo de inmersión depende ahora de la resolución del Tribunal Constitucional. Si el tribunal avala el modelo, la normativa actual permanecerá sin cambios y el Govern continuará con su política de refuerzo lingüístico. En ese caso, la apuesta será por seguir incrementando la presencia del catalán en todas las áreas curriculares.

En cambio, si el Tribunal Constitucional revoca la inmersión, podría imponerse un límite del 25 % de castellano en las aulas. Esa medida obligaría a las escuelas a redistribuir el tiempo lectivo, lo que, según la oposición, dificultaría la consolidación del catalán como lengua vehicular en la educación.

Vila advirtió que, en caso de una revocación, el Govern tendría que adaptar rápidamente los planes de estudio y dotar a los centros de los recursos necesarios para cumplir la nueva cuota. También señaló que la comunidad educativa ya está preparada para responder a cualquier cambio legislativo, aunque subrayó que la prioridad sigue siendo la defensa del catalán.

En cualquier de los dos escenarios, el debate político seguirá centrado en la capacidad del sistema educativo para garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión social. La oposición mantiene su presión para que el Govern publique un plan de contingencia detallado, mientras que el Govern confía en la constitucionalidad del modelo y en una posible decisión favorable del Tribunal Constitucional.

El desenlace de este conflicto judicial será decisivo para la política lingüística catalana y para la manera en que las futuras generaciones aprenderán y usarán el catalán en el ámbito escolar.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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