El pasado lunes, Francisco Javier, con 42 años de cotización, solicitó la jubilación anticipada y vio recortada su pensión en un 26 %. La reducción se aplicó de forma permanente, según la normativa vigente de la Seguridad Social, y afecta al cálculo de su prestación mensual. El caso ilustra el impacto directo de la legislación sobre los pensionistas que se ven obligados a retirarse antes de la edad legal.

Jubilación anticipada

La decisión de acudir a la jubilación anticipada obedeció a una crisis laboral que dejó sin empleo al pensionista a los 58 años, cuando la tasa de ocupación para su sector había caído drásticamente. Al no encontrar alternativas de recolocación, optó por la jubilación antes de la edad legal de 65 años, aceptando la penalización prevista por la ley. Esta elección, aunque forzada, le permite acceder a una prestación, aunque reducida, en lugar de permanecer sin ingresos.

El recorte del 26 % implica que su cuantía mensual será de 74 % del importe que le correspondería sin adelantar el retiro, una diferencia que se traduce en varios cientos de euros cada mes. «No pensé que perdería tanto de mi pensión», confesó el jubilado en una entrevista concedida a nuestro diario. La pérdida afecta también a sus derechos a complementos familiares y a la base de cálculo de futuras revisiones.

Coeficientes reductores