Cifras de licitaciones públicas y auge de la colaboración público‑privada

En el primer semestre del año, las licitaciones de obra pública alcanzaron los 14.500 millones de euros, según datos oficiales del Ministerio de Transportes. Este volumen supera cualquier registro anterior y sitúa a la contratación estatal en un nivel histórico. La mayor parte de estos contratos se adjudican bajo esquemas de colaboración público‑privada (PPP), que ya se presentan como la vía casi obligada para ejecutar grandes proyectos.

El modelo PPP ha pasado de ser una opción puntual a la regla general en sectores como sanidad, transporte y energía. En el caso de la sanidad, se están construyendo hospitales, quirófanos y centros de día mediante acuerdos que incluyen no solo la obra, sino también la gestión operativa. En infraestructura viaria, se multiplican los concesionarios que cobran por uso y por mantenimiento, con cláusulas de reversión y actualizaciones por condiciones sobrevenidas.

Motivos y alcance de la colaboración público‑privada

El sector público reconoce limitaciones de gestión y la imposibilidad de financiar obras mediante endeudamiento directo. Por eso, prefiere trasladar riesgos a empresas privadas, aceptando pagos de alquiler que sustituyen al coste de capital tradicional. "El Estado se convierte en arrendatario y el privado en propietario del riesgo", explicó el economista Guillem López Casasnovas.