Resultados de la encuesta
El Centro de Investigaciones Sociológicas ha entrevistado a 6.000 ciudadanos y ha preguntado si la UE debe "reforzar los vínculos con China y otras potencias emergentes" o "mantener una posición alineada con EE UU y la OTAN". 54,1 % eligió la primera opción, mientras que 32,4 % optó por la segunda.
En el desglose por afiliación partidista, 72,6 % de los votantes del PSOE y 83,6 % de los de Sumar apoyan reforzar los lazos con China. En contraste, solo 20,5 % de los votantes del PP y 22,2 % de los de Vox comparten esa visión; la mayoría de la derecha prefiere alinearse con EE UU y la OTAN, con 69 % del PP y 67,8 % de Vox a favor de esa postura.
Respuesta de los partidos
El PSOE ha señalado que los datos confirman "una España que busca diversificar sus relaciones internacionales y reducir la dependencia de los EE UU". "Nuestro objetivo es un equilibrio estratégico que beneficie a la economía y a la seguridad nacional", afirmó el portavoz del partido. Sumar, por su parte, ha reiterado su apoyo a una política más cercana a China, citando oportunidades de inversión y cooperación tecnológica.
El PP y Vox han calificado la encuesta de "un reflejo de la desinformación" y han advertido que acercarse a China vulnera los lazos transatlánticos. "Defender una posición alineada con EE UU y la OTAN es esencial para la defensa colectiva de Europa", declaró el líder del PP. Vox ha añadido que la estrategia china podría comprometer los valores democráticos de la UE.
Contexto político reciente
En abril de 2025, el presidente Pedro Sánchez viajó a China poco después de que EE UU impusiera aranceles a productos europeos. La visita, que duró tres horas en lugar de las previstas dos, buscó "mostrar que España ve a China como socio de la UE" y generó una fuerte reacción de la oposición.
Desde entonces, el PP y Vox acusan al Gobierno de poner en riesgo la relación con EE UU, mientras que Sánchez ha mantenido una agenda de acercamiento, realizando otro viaje a Beijing el mes pasado. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, describió cualquier acercamiento a China como "cortarse la propia garganta", intensificando el debate interno.
Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, los resultados de la encuesta podrían influir en la agenda de campaña. Si la izquierda capitaliza el apoyo mayoritario a China, podría presionar a la UE a una política más independiente; mientras tanto, la derecha probablemente reforzará su mensaje de seguridad transatlántica. El futuro de la estrategia española‑china está, por tanto, en el centro del debate electoral.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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