CNMC exige al Ministerio de Transportes publicar el coste de adaptar la red ferroviaria española al ancho europeo
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha instado al Ministerio de Transportes a calcular y difundir, *lo antes posible, el importe que supondrá para las arcas públicas la adaptación de los tramos de ancho ibérico al estándar europeo. La petición se enmarca en la obligación impuesta por la normativa de la Unión Europea de evaluar la migración antes del 19 de julio de 2026 y presentar un plan en el año siguiente.
Detalles de la normativa, tramos afectados y razones de la presión
El 70 % de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIE) mantiene el ancho ibérico de 1.668 mm, mientras que el estándar europeo es de 1.435 mm. La UE exige que los Estados miembros con redes mixtas realicen una evaluación de migración y elaboren un plan de adaptación en los plazos establecidos. Entre los tramos que aún conservan el ancho ibérico se encuentran Ourense‑Santiago, Plasencia‑Cáceres‑Badajoz, la variante de Pajares, Antequera‑Granada, Zamora y Taboadela‑Ourense, además del acceso a Murcia.
La CNMC señala que la coexistencia de anchos genera ineficiencias operativas y encarece el transporte, limitando la competencia tanto de pasajeros como de mercancías. La normativa europea, aprobada en 2024, obliga a que a más tardar el 19‑07‑2026 se realice una evaluación exhaustiva y, posteriormente, se elabore un plan de migración en un plazo máximo de un año.
Para ilustrar la presión económica, la CNMC ha publicado un informe que incluye el coste estimado de la adaptación y la necesidad de analizar su impacto en la competitividad del sector. El organismo advierte que la solución actual, basada en trenes de rodadura desplazable, reduce el número de fabricantes y limita las economías de escala. «Hasta el punto de que, para trenes de alta velocidad a 300 km/h, en la actualidad no hay alternativa a Talgo», indica el informe.
Posibles consecuencias y próximos pasos para la competencia ferroviaria
Si el Ministerio no publica el coste ni el plan de adaptación, la coexistencia de anchos seguirá obstaculizando la competencia y encareciendo la operativa. La CNMC advierte que los cambiadores de ancho reducen la capacidad de la línea y aumentan tanto el coste de construcción como el de operación. Además, la dependencia de material rodante específico limita la capacidad de los operadores para optimizar sus flotas.
En el escenario de una adaptación completa, se espera una mayor integración con la red europea, facilitando el tráfico internacional y reduciendo los costes logísticos. La eliminación de barreras técnicas permitiría a más operadores entrar en el mercado, potenciando la oferta y mejorando los precios para los usuarios.
El regulador también ha subrayado la necesidad de evaluar alternativas como la infraestructura de ancho mixto, que permitiría la circulación de trenes de ancho ibérico y estándar sin cambios de rodadura. Sin embargo, la CNMC considera que esta solución no elimina la barrera de entrada para nuevos fabricantes y mantiene una limitación estructural.
En los próximos meses, la CNMC seguirá de cerca la respuesta del Ministerio y, de no recibir la información solicitada, podría iniciar procedimientos sancionadores. La presión sobre el Gobierno se intensifica a medida que se acercan los plazos europeos y la necesidad de alinear la red española con el estándar continental se vuelve cada vez más evidente.
Para los usuarios y empresas del sector, la publicación del coste y el plan de adaptación son cruciales: permitirán anticipar inversiones, ajustar modelos de negocio y planificar la incorporación de material rodante compatible con la normativa europea.