Llegada del submarino Ohio‑class a Gibraltar
El 10 de mayo de 2026 la Sexta Flota de la Armada de EE.UU. confirmó que un submarino balístico de la clase Ohio atracó en el puerto de Gibraltar. Se estableció una zona de exclusión de 200 m alrededor del espigón sur para garantizar la seguridad de la embarcación y del tráfico portuario.
"Esta escala demuestra el potencial, la flexibilidad y el continuo compromiso de Estados Unidos con sus aliados de la OTAN", declaró el portavoz de la Sexta Flota.
Detalles del submarino Ohio‑class
El buque mide 171 m de eslora y desplaza 18 750 t sumergido, lo que lo convierte en la mayor plataforma submarina de la flota estadounidense. De los 18 submarinos de la clase, 14 son de misiles balísticos y 4 de misiles guiados, todos capaces de lanzar ojivas nucleares desde bajo el agua.
Los Ohio‑class son considerados plataformas de lanzamiento indetectables, lo que les otorga el mayor nivel de supervivencia dentro de la tríada nuclear de EE.UU. Su capacidad de permanecer ocultos durante meses los hace un elemento clave de la disuasión estratégica.
Contexto geopolítico de la presencia en Gibraltar
Gibraltar ha sido durante décadas un punto de apoyo logístico para la OTAN en el Mediterráneo. La llegada del submarino refuerza la postura estadounidense en una zona donde convergen intereses europeos, africanos y del Oriente Medio. La maniobra se produce mientras la OTAN intensifica su presencia naval en la región, una tendencia que también se ha reflejado en otras operaciones, como la respuesta a la crisis sanitaria en el crucero MV Hondius Hantavirus en crucero MV Hondius.
Para EE.UU., Gibraltar ofrece una base de apoyo cercana a rutas críticas de suministro y a potenciales escenarios de conflicto en el Mediterráneo oriental, facilitando el reabastecimiento y el mantenimiento de sus submarinos de largo alcance.
Posibles repercusiones y próximos pasos
La visita envía una señal de disuasión a actores regionales que perciben la presencia estadounidense como un factor estabilizador. Los aliados de la OTAN podrían interpretar el gesto como una garantía de protección frente a amenazas emergentes, mientras que Irán y otros países del entorno podrían reforzar sus propias capacidades militares.
En los próximos meses se espera que EE.UU. continúe realizando ejercicios conjuntos con fuerzas aliadas en el Mediterráneo y que la zona de exclusión alrededor del espigón se mantenga mientras el submarino complete sus operaciones de mantenimiento y repostaje. La presencia del Ohio‑class en Gibraltar subraya la intención de Washington de mantener una postura de disuasión robusta y de asegurar la continuidad de la tríada nuclear en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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