Bogdan Vizonie, residente de Cluj‑Napoca, instaló en junio de 2024 un sistema fotovoltaico de 9 kW y una batería de 10 kWh. La instalación le permite pagar alrededor de 40 € mensuales en la factura eléctrica y, al añadir la batería, bajar el gasto a 10 €.

Vizonie busca ser prácticamente independiente energéticamente y ya contempla electrificar la calefacción, que consume gran parte de la energía doméstica.

El ahorro se logra porque el sistema cubre cerca del 60 % del consumo medio de una vivienda típica de 400 kWh al mes, dejando solo una pequeña fracción a la red.

El autoconsumo gana terreno en Rumanía

Desde principios de 2024 el Gobierno rumano redujo el IVA del 21 % al 10 % y el Impuesto Especial a la Electricidad al 0,5 %. Estas medidas reducen el coste de la instalación y han estimulado a miles de hogares a apostar por la energía solar.

Como resultado, más de 10 000 hogares instalan paneles y baterías cada mes. La combinación de menores impuestos y la expectativa de nuevas subidas de precio hace que los consumidores prefieran producir su propia energía.

El auge del prosumidor y su impacto

El fenómeno de los prosumidores se consolida: se prevé que a finales de año casi la mitad de los que ya generan energía tengan sistemas de almacenamiento. Con ello, el consumo cubierto por la propia generación podría alcanzar el del total.