El Roxy de Times Square proyectó The Jazz Singer el 6 de octubre de 1927, convirtiéndose en la primera película comercial con sonido sincronizado mediante el sistema Vitaphone.

El Jazz Singer (1927): la primera película sonora con Vitaphone

El estreno reunió a una audiencia curiosa que, hasta entonces, sólo había visto imágenes mudas acompañadas de música en vivo. Cuando Al Jolson cantó la frase "Wait a minute, wait a minute. You ain't heard nothin' yet", la sala estalló en aplausos y el público comprendió que estaba presenciando algo sin precedentes.

Aquella línea, improvisada por Jolson, se convirtió en la primera línea audible de una producción hollywoodense. La combinación de canto, diálogo breve y los tradicionales intertítulos mostró que el sonido podía coexistir con el lenguaje visual sin romper la narrativa.

Cómo funcionó la revolución sonora de Vitaphone

El sistema Vitaphone utilizaba discos fonográficos de 16 inches que giraban a 33 ⅓ rpm. Cada disco estaba perfectamente sincronizado con el proyector; cualquier desajuste de milésimas de segundo provocaba que la música o los diálogos quedaran fuera de fase con la imagen.

Los técnicos debían alinear el motor del proyector y el tocadiscos con precisión milimétrica, lo que exigía una coordinación rigurosa en cada función. A pesar de su fragilidad, el método ofreció una calidad de sonido superior a la de los experimentos eléctricos anteriores y cautivó al público que escuchó por primera vez la voz humana acompañando a los actores.