Baja médica de un mes
El director general del Gran Teatre del Liceu, Valentí Oviedo, ha comunicado su retirada temporal del cargo. La institución confirma que la ausencia está motivada por una baja médica de estrés, con una duración prevista de un mes a partir de hoy. No se ha anunciado ningún sustituto definitivo.
Oviedo ha preferido no hacer declaraciones públicas sobre su estado de salud. "No comentaré la cuestión" ha sido su respuesta a los medios que le han solicitado información adicional.
Rumores de despido y la respuesta del Liceu
En los últimos días se difundieron versiones que señalaban una posible destitución del director. El Liceu ha emitido un comunicado oficial desmintiendo cualquier intención de despido y aclarando que la ausencia responde exclusivamente a la baja médica.
El teatro ha subrayado que la gestión de Oviedo sigue siendo la misma y que la institución mantiene la confianza en su liderazgo una vez concluida la recuperación.
Un año de cambios estructurales
El mismo periodo coincide con la salida del presidente del patronato, Salvador Alemany, cuyo mandato finaliza en el verano. El nombre que más consenso genera para su relevo es Helena Guardans, economista y presidenta del Consell de Mecenatge.
A la próxima temporada, la dirección musical pasará a manos de Jonathan Nott, quien sustituirá a Josep Pons. Por su parte, el director artístico Víctor García de Gomar ha renovado su contrato hasta 2027, con posibilidad de ampliación.
Paralelamente, el concurso de arquitectura y urbanismo del proyecto Liceu Mar avanza. De 55 propuestas internacionales, cinco finalistas compiten por un presupuesto de 50 millones de euros. El proyecto, de 9.000 m² dentro de una reordenación de 46.000 m² del Moll d'Espanya, se espera anunciar ganador antes de final de año y está previsto para estar operativo en 2031.
Escenarios tras la recuperación
Si la baja de Oviedo se prolonga, el Liceu podría nombrar un director interino para garantizar la continuidad operativa. La sucesión del presidente del patronato, ya anticipada, apuntaría a Helena Guardans, lo que reforzaría la estabilidad institucional.
La decisión final sobre el proyecto Liceu Mar será decisiva para el futuro del recinto, marcando una nueva fase de expansión cultural y urbana que impactará tanto a la audiencia como a la comunidad barcelonesa.
Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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