Demanda de suspensión del impuesto al plástico

Aecoc, la asociación que aglutina a más de 34 000 empresas del gran consumo, se ha unido a la petición presentada la semana pasada por la patronal FIAB y la Asociación de Industrias del Plástico de Catalunya (APIC). Ambas organizaciones solicitan al Ministerio de Hacienda la suspensión temporal del impuesto que grava 0,45 €/kg de plástico no reciclado, vigente desde 2023. La solicitud llega en un momento en que la crisis de Irán eleva los precios de la energía y la inflación alcanza niveles históricos.

Motivos de la petición

Los representantes del sector afirman que el gravamen incrementa los costes de producción en un contexto de alta inflación, reduciendo la competitividad de los productos españoles en los mercados internacionales. "Equilibrar la presión fiscal y administrativa es esencial para evitar que las empresas trasladen el aumento de costes al consumidor final", señala Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB. Además, la medida dificulta la exportación al encarecer los envases, lo que obliga a los fabricantes a buscar alternativas más caras o a absorber la diferencia.

Impacto en la competitividad y el empleo

Según Josep Maria Bonmatí, director general de Aecoc, España es el único país europeo que mantiene este impuesto, lo que coloca a sus empresas en desventaja frente a competidores de la UE que no enfrentan la misma carga fiscal. "La Agencia Tributaria se ha convertido en la mayor beneficiaria de la inflación, mientras las compañías luchan por no repercutir los incrementos de otros costes", advierte Bonmatí. La asociación también destaca que el sector ha incrementado el uso de plástico reciclado, pero el impuesto sigue aplicándose a todo el plástico no reutilizable, sin distinguir entre materiales reciclados y vírgenes.