Contaminantes atmosféricos provocan 146.500 muertes prematuras al año en Europa

Un análisis conjunto de ISGlobal y el Barcelona Supercomputing Center ha estimado que, en 31 países europeos, la contaminación del aire provoca al menos 146.500 fallecimientos prematuros al año. El estudio, publicado en *Nature Health, cubre a más de 530 millones de habitantes.

Los autores señalan que la cifra representa muertes evitables si se reducen las emisiones de tráfico, industria y otras fuentes contaminantes. El informe destaca la magnitud del problema y la necesidad de acciones coordinadas a nivel comunitario.

Cómo se calculó el impacto mortal y qué contaminantes son los más nocivos

Los investigadores combinaron datos diarios de estaciones de monitorización, satélites, uso del suelo y variables meteorológicas con las mayores bases de datos de mortalidad de Europa. Este cruce de información permitió atribuir fallecimientos a exposiciones específicas.

Los resultados apuntan a tres contaminantes principales: PM₂.₅, responsable de aproximadamente 79.000 muertes; NO₂, vinculado a cerca de 69.000 fallecimientos; y O₃, asociado a unos 31.000 decesos anuales. Las partículas finas provienen mayormente del tráfico, mientras que el dióxido de nitrógeno y el ozono se generan también por procesos industriales y químicos.

Implicaciones para la salud pública y posibles medidas

El estudio revela que los hombres jóvenes son los más vulnerables entre la población activa, probablemente por mayor exposición al aire libre y hábitos de riesgo. En la población mayor, las mujeres de más de 85 años presentan el mayor riesgo cardiovascular frente a la contaminación.

"Estos datos deben servir para crear sistemas de alerta temprana que protejan a los grupos más expuestos", afirma Joan Ballester, coordinador del estudio en ISGlobal. Los autores recomiendan políticas de reducción de emisiones, mejora de la calidad del aire urbano y medidas específicas de protección para los grupos de riesgo, como alertas de salud y limitación de actividades al aire libre en episodios críticos.

La evidencia refuerza la urgencia de cumplir los estándares europeos de calidad del aire y de invertir en tecnologías limpias. Sin una respuesta política firme, la carga mortal de la contaminación seguirá creciendo, afectando a los más vulnerables y al sistema sanitario en su conjunto.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad