Cancelación de la Torre Trump en Gold Coast
Altus Property Group anunció el martes por la noche la cancelación del proyecto de la Torre Trump en Surfers Paradise, Gold Coast. El comunicado lo emitió su director ejecutivo David Young a través de LinkedIn. La medida pone fin a un acuerdo firmado el 14 de febrero en Mar‑a‑Lago.
Young indicó que la empresa ya mantiene conversaciones con otras marcas internacionales de lujo para seguir adelante sin el nombre Trump. La decisión se tomó tras evaluar la viabilidad comercial y el clima sociopolítico. "Es puro negocio", subrayó el ejecutivo, que lleva dos décadas relacionándose con la familia Trump.
El proyecto contemplaba un edificio de 340 m de altura, 91 plantas, y una inversión de 1.500 mio AUD. Se preveía la creación de 500 empleos durante la fase de construcción y 500 puestos permanentes una vez finalizado. El complejo incluía un hotel de seis estrellas, 270 apartamentos de lujo, comercios de alta gama y una piscina con vistas al Pacífico.
Motivos y reacciones que impulsaron la cancelación
La marca Trump fue calificada como "tóxica" para los australianos después de la escalada de la guerra contra Irán, conflicto que ha polarizado la opinión pública en la región Asia‑Pacífico. Organizaciones locales reunieron 120 000 firmas para frenar el desarrollo; sin embargo, solo el 10 % correspondía a residentes de Gold Coast, según informó Young.
El vicealcalde interino de Gold Coast, Mark Hammel, había advertido en febrero que el proyecto no había presentado una nueva solicitud formal ante el ayuntamiento. La presión de los grupos ciudadanos y la creciente hostilidad hacia la marca estadounidense obligaron a Altus a reconsiderar su estrategia.
Ante la controversia, Altus informó que está evaluando alternativas con marcas de lujo europeas y asiáticas. La compañía busca un socio que no cargue la carga política que ahora pesa sobre el nombre Trump, pero que mantenga el nivel de exclusividad previsto para el edificio.
Implicaciones y próximos pasos del proyecto
La cancelación afecta directamente a la economía local: se retrasarán los 500 empleos de obra y los puestos permanentes previstos en el sector hotelero y comercial. Sin embargo, Altus asegura que la reapertura de la solicitud municipal permitirá retomar la obra bajo una nueva identidad de marca.
El objetivo sigue siendo completar el rascacielos alrededor de 2030, manteniendo la altura récord prevista para Australia. La búsqueda de un nuevo socio de lujo podría abrir la puerta a inversores de la región, diversificando la exposición del proyecto.
En el plano geopolítico, la decisión refleja la creciente sensibilidad de los mercados australianos a la política exterior de Estados Unidos. La retirada de la marca Trump puede interpretarse como un intento de distanciar la inversión local de la controversia internacional y preservar la imagen del país como destino seguro para el turismo de alto nivel.
El futuro del edificio dependerá de la rapidez con que Altus encuentre un reemplazo adecuado y de la capacidad de las autoridades locales para aprobar los permisos necesarios. Mientras tanto, la cancelación envía una señal clara a otras marcas internacionales sobre los riesgos de asociarse con símbolos políticos polarizadores en mercados sensibles.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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