Hundimiento del carguero ruso Ur‑Ursa Major frente a la costa de Murcia: Resumen del suceso

El 23‑12‑2024 el carguero Ur‑Ursa Major se hundió a 62 millas náuticas de la costa de Murcia después de que la sala de máquinas registrara tres explosiones. Dos tripulantes perdieron la vida en el instante y 14 fueron evacuados por los equipos de salvamento españoles. A las 20:07 horas un buque de guerra ruso llegó al lugar, tomó el control de la operación y obligó a los buques de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) a alejarse a dos millas náuticas, impidiendo cualquier intento adicional de rescate. El buque quedó sumergido a 2 500 m de profundidad en el Atlántico.

Detalles del incidente y sospechas de carga nuclear

Según los testimonios de la tripulación, las explosiones se produjeron en la sala de máquinas y fueron seguidas por la emisión de bengalas por parte del buque de guerra ruso, posiblemente para bloquear la observación satelital. Las señales sísmicas captadas después coincidieron con patrones típicos de explosiones subacuáticas. El capitán del Ur‑Ursa Major declaró a los investigadores españoles que las "tapas de pozo" que llevaba a bordo eran "componentes de reactores nucleares similares a los utilizados por submarinos", aunque negó el transporte de combustible nuclear. La presencia de dos contenedores azules de 65 toneladas cada uno reforzó la sospecha.

Contexto geopolítico del transporte ruso a Corea del Norte

El buque pertenecía a Oboronlogistics, empresa vinculada al Estado ruso que suele gestionar envíos de material militar. La ruta anunciada, de San Petersburgo a Vladivostok, atraviesa más de 15 000 km y coincide con la necesidad de llevar carga pesada a través de territorios sin infraestructura adecuada. Fuentes oficiales rusas indican que el destino final era el puerto norcoreano de Rason, donde se esperaría la entrega de los componentes para la modernización de los submarinos nucleares de Pyongyang. El hecho se produce cuando Corea del Norte intensifica su programa de armas estratégicas y busca reforzar su capacidad submarina.

Posibles repercusiones internacionales

España podría abrir una investigación formal por presunto tráfico de material nuclear, exigiendo a Rusia explicaciones y, de confirmarse la carga, solicitar la restitución de los restos y la indemnización a las familias de los fallecidos. El Gobierno español ha anunciado la puesta en marcha de un comité de seguridad marítima para evaluar riesgos futuros. A nivel europeo, la UE podría considerar sanciones adicionales contra entidades vinculadas a Oboronlogistics y reforzar la vigilancia de rutas marítimas estratégicas. En Washington, el Departamento de Estado ha señalado que cualquier intento de suministrar tecnología nuclear a Pyongyang constituirá una violación grave del régimen de no proliferación, lo que podría desencadenar medidas coordinadas con la OTAN y la ONU.

Perspectivas a corto plazo

Mientras se lleva a cabo la localización del buque en el fondo marino, expertos en desarme nuclear evalúan la dificultad de recuperar los supuestos componentes. La comunidad internacional observará de cerca la respuesta rusa, que hasta ahora ha mantenido una postura defensiva. El incidente subraya la fragilidad de la seguridad marítima en el Mediterráneo y la necesidad de una mayor cooperación entre autoridades navales para prevenir incidentes similares que puedan escalar en tensiones geopolíticas.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad