Copa Faulconbridge se eleva a Challenger 175 y rinde homenaje a los Sánchez Vicario
En mayo de 2022 el Club de Tenis Valencia anunció que la Copa Faulconbridge pasaba a la categoría Challenger 175, una de solo seis sedes en el planeta con ese nivel. La misma jornada incluyó la entrega de la placa que nombra una pista como Sánchez Vicario, en honor a los cuatro hermanos que conquistaron el torneo entre 1982 y 1987.
Detalles del ascenso y del homenaje familiar
Para ser Challenger 175 el torneo debe ofrecer al menos US$ 220 000 en premios y garantizar 175 puntos al campeón, requisitos que la organización cumplió tras una inversión pública‑privada. El cambio sitúa a Valencia en el calendario de mayo, justo antes del ATP 250 de Barcelona, lo que permite a jugadores de ranking alto afinar su forma sin desplazarse lejos. "Este salto eleva nuestro torneo al nivel de los grandes eventos europeos", declaró el presidente del club.
La ceremonia contó con la presencia de Emilio y Marisa Sánchez Vicario, quienes recibieron la placa y describieron el gesto como "un reconocimiento a una familia que vivió y respiró la Copa". La pista, de superficie dura, llevará el nombre Sánchez Vicario y será la sede de los partidos de cuartos de final a partir de 2024. El club también anunció que la pista será utilizada para programas de desarrollo juvenil y para el tenis adaptado, reforzando su compromiso social.
Este impulso se alinea con la tendencia de los torneos españoles a escalar en el circuito, como el reciente Actual Ultim 4 que atrajo a los mejores del mundo. Además, el nivel Challenger 175 garantiza que el ganador obtenga 175 puntos ATP, una cifra comparable a la obtenida por el campeón del Sinner se impone 6-2, 6-0 y avanza a octavos en el Masters 1000 de Roma, subrayando la relevancia del salto.
Breve contexto histórico del torneo valenciano
Fundada en 1933 por el Sporting Club (hoy Club de Tenis Valencia) la Copa Faulconbridge nació para honrar a Alfredo Faulconbridge, pionero del tenis en Valencia. Después de una pausa durante la Guerra Civil, el torneo volvió con fuerza, convirtiéndose en una cita esencial del tenis nacional. En los años 50 y 60 la competición se internacionalizó, atrayendo a figuras como Manuel Orantes, Andrés Gimeno y, sobre todo, Manolo Santana, quien ganó cuatro títulos y elevó la fama del evento.
La saga familiar más emblemática quedó escrita entre 1982 y 1987, cuando los hermanos Emilio, Javier, Marisa y Arantxa Sánchez Vicario se alzaron con el trofeo en distintas ediciones. Emilio triunfó en individual (1987) y en dobles (1985, 1987); Javier ganó dobles en 1984 y 1986; Marisa se impuso en dobles en 1982; y Arantxa conquistó el título individual en 1986. Ningún otro torneo español ha visto a cuatro hermanos coronarse, lo que justifica el homenaje permanente.
El ascenso a Challenger 175 no solo refuerza la tradición, sino que abre la puerta a una nueva generación de talentos valencianos que podrán medirse con los mejores sin salir de su tierra. Con la pista Sánchez Vicario como símbolo de la unión familiar y la excelencia deportiva, el futuro de la Copa Faulconbridge parece más brillante que nunca.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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