Bruselas descarta problemas inmediatos de suministro de queroseno
El comisario de Energía, Dan Jorgensen declaró en una rueda de prensa en Chipre que la UE no prevé interrupciones graves del suministro de queroseno a corto plazo. La afirmación se dio el miércoles ante los ministros de Energía del bloque, mientras se evaluaba la crisis provocada por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. "No esperamos un problema de seguridad de suministro muy grave a muy corto plazo", subrayó Jorgensen.
Bruselas ha insistido en que la situación actual es una crisis de precios, no de suministro, aunque reconoce que la evolución del conflicto podría cambiar el panorama. La Comisión ya ha puesto en marcha un observatorio del combustible para monitorizar importaciones, exportaciones y existencias en tiempo real. Para más detalle, véase el informe completo en Bruselas descarta escasez inmediata de queroseno y advierte sobre riesgos a largo plazo.
Factores que podrían afectar el suministro a largo plazo
Jorgensen explicó que la duración del conflicto en Irán y la reacción del mercado y de las aerolíneas son claves para el futuro del suministro. Si la guerra se extiende, la demanda de queroseno podría superar la oferta disponible, generando una escasez prolongada.
La Comisión ha publicado una guía de actuación ante posibles limitaciones, que incluye la opción de racionamiento y la revisión de la normativa de repostaje del 90 % obligatoria en aeropuertos comunitarios. Además, se contempla la posibilidad de que operadores utilicen queroseno Jet‑A, habitual en Norteamérica, como alternativa al Jet‑A1 europeo, siempre bajo la supervisión de la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
Posibles medidas futuras de la UE ante una escasez prolongada
En caso de que se materialice una escasez, la Comisión negociará con los Estados miembros ajustes en la normativa de repostaje, reduciendo el requisito del 90 % cuando la disponibilidad sea crítica. También se prevé una mayor coordinación entre gobiernos para compartir reservas estratégicas y evitar desequilibrios regionales.
Otras acciones contempladas incluyen la activación de planes de contingencia del observatorio, la posible imposición de límites temporales al consumo de combustible en aeropuertos y la facilitación de acuerdos bilaterales para importar queroseno de fuentes externas sin trabas regulatorias.
Estas medidas buscan garantizar la seguridad del suministro y evitar que la falta de combustible afecte a los viajeros y a la economía del sector aéreo europeo. La UE mantendrá una vigilancia estrecha y actualizará sus directrices conforme evolucione la situación en Oriente Medio.
Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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