Nintendo ha anunciado que la Switch 2 pasa de 469 € a 499 €. Sony ha elevado la PS5 a 899 € en su versión premium, un incremento del 50 % respecto a su precio de lanzamiento. Microsoft ha seguido la tendencia con sus modelos Xbox de 2020, que también registran alzas significativas.
Los incrementos se justifican por "el aumento de los costes, incluidos los precios de los materiales", según declaraciones oficiales de Nintendo. Sony y Microsoft citan la presión sobre la cadena de suministro de componentes críticos, especialmente la memoria RAM.
El alza afecta directamente al consumidor español, donde la Switch 2 pasará de 469 € a 499 €, y la PS5 básica a 599 €, dejando menos margen para accesorios y juegos. Los minoristas ya advierten una caída en la demanda de modelos de entrada.
Causas del encarecimiento: demanda de RAM para IA generativa
Los centros de datos que entrenan modelos de IA consumen entre 60 % y 70 % de la producción mundial de RAM, según datos de la industria. Esta demanda desplaza la memoria estándar usada en dispositivos de consumo, encareciéndola y reduciendo su disponibilidad.
La IA generativa necesita memorias HBM de alto ancho de banda, que se fabrican en los mismos procesos que la RAM tradicional. Los fabricantes han priorizado la producción de HBM, dejando escasez de módulos DDR4 y DDR5 para ordenadores y consolas.
La presión sobre la RAM también repercute en los smartphones de gama baja, cuyo precio medio ha subido un 12 % en el último año. Fabricantes como Xiaomi y Samsung han suspendido la venta de sus modelos más económicos mientras buscan alternativas de memoria.
Contexto del mercado de componentes y su impacto en la gama baja
Antes del auge de la IA, los data‑centers representaban alrededor del 30 % de la demanda global de RAM. Hoy esa cuota se ha más que duplicado, lo que ha provocado una subida de precios de entre 58 % y 63 % en el segundo trimestre, según TrendForce.
Gartner advierte que la gama de PCs de menos de 500 $ desaparecerá para 2028. La escasez de RAM hace inviable la fabricación de portátiles de entrada con márgenes reducidos, obligando a los fabricantes a centrarse en modelos de gama media o alta.
Los fabricantes de chips, como Samsung y SK Hynix, han anunciado planes para triplicar la capacidad de producción de HBM en los próximos cinco años, pero la expansión de la RAM DDR4/DDR5 sigue limitada por la escasez de obleas de silicio.
La escasez ha provocado la desaparición de componentes sueltos en el mercado de bricolaje, dificultando que los entusiastas ensamblen sus propios PCs. Esta tendencia refuerza la dependencia de los grandes OEM para obtener equipos completos.
Perspectivas: qué esperar en los próximos años
La consultora prevé que, sin una ampliación significativa de la capacidad de producción de chips, la falta de RAM persistirá hasta al menos 2030. Los consumidores podrían verse forzados a adquirir dispositivos reacondicionados o a prolongar la vida útil de sus equipos actuales.
Algunas empresas están investigando alternativas como la memoria persistente y la integración de módulos de almacenamiento más rápidos, pero la transición llevará varios años. Mientras tanto, los precios de consolas y portátiles seguirán subiendo, y la oferta de productos de gama baja se reducirá drásticamente.
Algunos gobiernos están evaluando incentivos fiscales para la producción local de memoria, con el objetivo de reducir la dependencia de los proveedores asiáticos. Sin embargo, los efectos de estas medidas no se verán antes de mediados de la próxima década.
Para el consumidor, la recomendación es planificar la compra con antelación, buscar ofertas en modelos de generación anterior y considerar la opción de reacondicionados certificados, que pueden ofrecer precios más estables frente a la volatilidad del mercado.