Descubrimiento del esqueleto bajo la iglesia de San Pedro y San Pablo

En marzo de 2024 los obreros que realizaban trabajos de mantenimiento frente al altar de la iglesia de San Pedro y San Pablo, en el pueblo holandés de Wolder, cerca de Maastricht, abrieron un agujero en el suelo. Al retirar el mármol gris descubrieron un esqueleto humano perfectamente conservado. El párroco Jos Valke alertó de inmediato al arqueólogo jubilado Win Dijkman, quien lleva décadas buscando los restos del noble vasco Charles de Batz‑Castelmore.

Los restos presentaban una fractura en la zona del pecho y, junto a las costillas, se hallaron fragmentos de bala de mosquete. El hallazgo coincidía con la versión histórica que indica que el capitán murió tras recibir un disparo en la garganta durante el asedio de Maastricht el 25‑06‑1673. Los huesos fueron embalados y enviados a la Universidad de Ciencias Aplicadas de Saxion para su estudio.

Los vecinos de Wolder se congregaron alrededor del sitio, expresando curiosidad y temor ante la posibilidad de desenterrar un personaje legendario. La alcaldía municipal autorizó la preservación del hallazgo y solicitó la colaboración de expertos internacionales. La iglesia, construida en el siglo XII, ha sido punto de referencia religiosa y ahora podría convertirse en un punto de interés histórico.