El Hospital San Raffaele de Milán ha tratado a 60 pacientes con los anticuerpos monoclonales lecanemab y donanemab. 31 de ellos completaron ya seis meses de terapia y 4 alcanzaron el año de tratamiento, según la neuróloga Alma Ghirelli.

Resultados en Milán

Los pacientes mostraron una estabilización de la enfermedad durante los primeros seis meses y algunos describieron una menor niebla mental y mayor concentración. "Me siento más claro, puedo seguir con mis tareas cotidianas sin perder el hilo", comentó uno de los participantes.

El equipo clínico destaca que, aunque la mejora cognitiva no es dramática, la percepción de los pacientes es un indicador relevante para su calidad de vida.

Detalles del estudio y respuesta biológica vs clínica

Se realizó un PET de beta‑amiloide al inicio y a los seis meses. La imagen reveló una reducción significativa del depósito de proteína, con 40 % de los pacientes tratados con donanemab presentando PET negativo a los seis meses. La respuesta biológica confirma que el fármaco actúa sobre su objetivo.

En el mismo periodo, las escalas cognitivas indicaron que los pacientes se mantuvieron cognitivamente estables. La enfermedad de Alzheimer progresa entre 10 y 20 años, por lo que seis meses apenas permiten observar diferencias claras en la evolución clínica.

Perspectivas futuras y próximos ensayos

El trontinemab, derivado del anticuerpo Gantenerumab, está en fase tres y busca alcanzar la misma eficacia que lecanemab y donanemab con dosis menores. El Hospital San Raffaele participa en ese ensayo, lo que abre la posibilidad de una alternativa más accesible.

En España, lecanemab y donanemab aún no están disponibles, pero los resultados italianos podrían acelerar su incorporación al sistema sanitario. Se requerirá un seguimiento a largo plazo para confirmar los beneficios clínicos observados.

Para entender mejor cómo los biomarcadores influyen en otras enfermedades, consulte la Guía de estilo sobre migraña.

El próximo paso será ampliar los ensayos a cohortes más amplias y evaluar el impacto de los tratamientos en la autonomía de los pacientes. Si los resultados se mantienen, los familiares y profesionales podrían contar con una herramienta que, aunque no cura, ralentiza de forma tangible la progresión del Alzheimer.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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