Elisabeth Anglarill presentó "Los malos muertos" el 14 de mayo de 2024 en la librería Nollegiu del Poblenou, Barcelona. La autora, conocida por su trabajo en TVE, debutó en la ficción con una novela que alterna los años 1912 y 2012 en los escenarios de l'Escala y el yacimiento arqueológico de Empúries.
El evento reunió a lectores, críticos y vecinos del barrio, que disfrutaron de una lectura de fragmentos y una conversación directa con la escritora. Anglarill explicó que la novela gira en torno a dos muertes violentas que enlazan ambas épocas, creando un puente entre el pasado y el presente.
Elisabeth Anglarill en la presentación de "Los malos muertos" en la librería Nollegiu, Poblenou
Elisabeth Anglarill presenta su novela "Los malos muertos" en Barcelona
La presentación contó con la presencia de la propia Anglarill, quien describió el proceso de pasar de la crónica periodística a la creación literaria. "La ficción siempre ha estado presente en mi vida; ahora la he convertido en un proyecto ambicioso y largo", afirmó la autora.
Durante la charla, la escritora subrayó la importancia de la investigación documental, una práctica que trasladó del periodismo a la novela. Consultó archivos locales, revistas de la época y testimonios para dar verosimilitud a los hechos ficticios.
El público recibió la obra con aplausos y preguntas sobre la dualidad temporal de la trama. La edición, publicada por Siruela, ya se ha agotado en la propia librería tras la firma de ejemplares.
La trama y la conexión de Anglarill con Empúries y l'Escala
Los malos muertos* se estructura en dos líneas temporales paralelas. En 1912, la historia se sitúa en una l'Escala aún marcada por la vida pesquera y la llegada de la primera infraestructura ferroviaria. En 2012, la misma localidad aparece transformada por el turismo y la modernidad, pero sigue bajo la sombra de los restos de Empúries.
Ambas épocas están unidas por dos homicidios que, aunque separados por un siglo, comparten motivos de poder y venganza. La autora teje una red de personajes que atraviesan la historia local, desde artesanos hasta arqueólogos, creando una atmósfera de tensión constante.
Anglarill reveló que su vínculo con Empúries es personal: "Hay lugares con los que conectas rápidamente. No soy esotérica, pero casi conozco cada piedra de Empúries". Creció en el Empordà y pasó veranos en l'Escala, lo que le permite describir con precisión los paisajes y los sonidos del mar.
El trabajo de campo incluyó visitas al yacimiento, donde la autora tomó notas de la topografía y la arquitectura romana. Ese conocimiento de primera mano se refleja en la minuciosidad de los escenarios descritos en la novela.
Breve contexto cultural de Empúries y su influencia en la literatura contemporánea
Empúries es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Península Ibérica, fundado por griegos en el siglo VI a.C. y posteriormente integrado al Imperio romano. Su legado ha inspirado a poetas, historiadores y ahora a novelistas que buscan explorar la continuidad entre pasado y presente.
En la literatura contemporánea española, la referencia a sitios arqueológicos sirve como metáfora de la memoria colectiva. Autores como Juan José Millás y Almudena Grandes han utilizado ruinas para reflexionar sobre la identidad y el trauma histórico. Anglarill sigue esa tradición, pero añade una dimensión de violencia contemporánea que resuena con la actualidad.
La presentación subrayó que la novela no solo narra hechos ficticios, sino que también plantea preguntas sobre la preservación del patrimonio y el impacto del turismo masivo en comunidades pequeñas. La autora espera que el libro impulse un debate sobre cómo convivir con el legado histórico sin perder la vida cotidiana.
Con la publicación de *Los malos muertos, Anglarill se consolida como una voz que cruza géneros, llevando la rigurosidad periodística al terreno de la ficción. Su obra ya se perfila como una referencia para futuros escritos que exploren la interacción entre historia y narrativa.
El futuro de la novela parece prometedor: la autora ha anunciado una gira de presentaciones en otras ciudades costeras, y la editorial contempla una edición de lujo con fotografías del yacimiento de Empúries. La recepción crítica será clave para determinar si la obra logra trascender su debut y convertirse en un clásico contemporáneo.
En conclusión, la presentación de "Los malos muertos" no solo marcó el lanzamiento de una novela, sino que también destacó la capacidad de la literatura para revitalizar lugares históricos y conectar generaciones. La combinación de investigación documental y creatividad narrativa posiciona a Elisabeth Anglarill como una figura emergente en la escena cultural española.