Campaña de cartas a Sánchez, Albares y Illa
Plataforma per la Llengua ha puesto en marcha una plataforma digital que permite enviar cartas masivas a Pedro Sánchez, José Manuel Albares y Salvador Illa. La iniciativa se lanzó para conmemorar 1.000 días desde el compromiso del Ejecutivo de oficializar el catalán en la Unión Europea, pacto firmado en el acuerdo de investidura con Junts per Catalunya. "Exigimos que el Gobierno convierta la promesa en acción y convenza a la presidencia chipriota de incluir la cuestión en el orden del día", declara el comunicado de la entidad.
Los ciudadanos pueden descargar plantillas prediseñadas y firmar electrónicamente, creando un flujo continuo de mensajes dirigidos a los tres dirigentes. La campaña se difunde en redes y medios locales, y ya ha generado miles de firmas que la organización presenta como muestra de presión social.
Bloqueo político en el Consejo de la UE
La petición oficial, presentada al Consejo de la UE, incluye también euskera y gallego, y requiere el aval unánime de los 27 Estados miembros. La actual presidencia chipriota del Consejo es quien decide el orden del día, pero hasta ahora el consenso sigue esquivo.
Según informó el ministro Albares, ha mantenido conversaciones con los 26 países cuyo apoyo es necesario; ninguno ha impuesto un veto explícito, aunque varios han solicitado "más tiempo" para analizar la propuesta. El PP ha intentado frenar la presión de Sánchez, alegando que la medida se está usando como herramienta política contra la oposición.
A pesar de los contactos, la falta de unanimidad mantiene la cuestión en pausa, y la atención mediática ha disminuido desde los primeros meses del mandato. La entidad sostiene que el estancamiento no responde a una imposibilidad técnica, sino a una "decisión política" de no priorizar el tema en la agenda europea.
Escenarios y próximos pasos
Si el Gobierno logra el consenso necesario, la cuestión podría incorporarse al orden del día bajo la presidencia chipriota, lo que abriría la puerta a una votación formal. En ese caso, la oficialidad del catalán, euskera y gallego se convertiría en un paso histórico para la diversidad lingüística de la UE.
En caso contrario, la presión de la sociedad civil y de partidos opositores podría intensificarse, obligando a Sánchez y Albares a buscar nuevas estrategias diplomáticas. La organización ya ha señalado que, de no avanzar, aumentará la campaña de cartas y recurrirá a manifestaciones públicas.
Mientras tanto, el Gobierno destaca otros logros recientes en Europa, como la designación de Nadia Calviño al frente del Banco Europeo de Inversión y el nombramiento de Teresa Ribera como vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, para argumentar que dispone de la fuerza política necesaria para desbloquear la negociación.
"Pedimos a Sánchez que dé prioridad a las negociaciones con los Estados que todavía mantienen reticencias, especialmente Alemania, y que deje de relegar la oficialidad del catalán a un segundo plano", insiste Plataforma per la Llengua.
Para entender mejor el contexto lingüístico en España, véase el artículo sobre el Pacte Nacional per la Llengua y sus nuevas plazas de catalán.
La evolución de este proceso será clave para la política interior y la imagen de España en Europa, y determinará si la presión ciudadana logra traducirse en una decisión unánime en Bruselas.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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