Mbappé pierde el apoyo del madridismo: roces y menos asistencias que Courtois

El francés Kylian Mbappé ya no cuenta con la simpatía mayoritaria del vestuario merengue. En los entrenamientos de Valdebebas, los compañeros lo miran con distancia y la cifra de asistencias que ha registrado está por debajo de la del guardameta Courtois. Esa diferencia, aunque parezca anecdótica, se ha convertido en símbolo de la pérdida de confianza.

Los roces son cada vez más visibles. En los rondos habituales, el grupo de extranjeros evita buscar al delantero, y los jugadores nacionales, liderados por Vinícius, se muestran más cercanos entre sí. La falta de cercanía se traduce en conversaciones cortas y miradas esquivas, un clima que contrasta con la armonía que se esperaba al llegar al club.

Incidentes y presión por el récord de goles

El jueves pasado, tras el triunfo ante el Oviedo, Mbappé salió a zona mixta y lanzó una declaración de guerra a Javi Arbeloa: "Me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla". Arbeloa respondió sin titubeos: "Yo decido quién juega mientras esté sentado en esta silla". El intercambio encendió las redes y dejó al descubierto la tensión entre el jugador y el cuerpo técnico.

En otra ocasión, el francés perdió los estribos con un miembro del staff que le señaló fuera de juego. El altercado, captado por varios compañeros, terminó con Mbappé gritando y el asistente quedando perplejo. Ese episodio reforzó la percepción de que el delantero actúa fuera de los límites del respeto institucional.