Google y SpaceX negocian el lanzamiento de centros de datos de IA al espacio
Google y SpaceX han iniciado conversaciones para usar el cohete Starship y poner en órbita miles de servidores dedicados a la inteligencia artificial. La idea, anunciada en 2026, contempla que los equipos funcionen con energía solar, lo que eliminaría la dependencia de redes eléctricas terrestres.
Detalles de la alianza y sus motivaciones
Los servidores propuestos incorporarían paneles solares que convertirían la luz del Sol en energía prácticamente ilimitada. Con esta arquitectura, Google buscaría superar los cuellos de botella de refrigeración y consumo eléctrico que frenan el crecimiento de la IA. Paralelamente, SpaceX ha solicitado permiso a la FCC estadounidense para lanzar hasta un millón de satélites que podrían albergar estos centros de datos, reforzando su estrategia de expansión antes de la IPO prevista para el verano.
"Esta colaboración nos permite explorar una nueva frontera tecnológica que podría redefinir la computación a gran escala", comentó Sundar Pichai, CEO de Google.
Perspectivas y próximos pasos
Google planea lanzar los primeros prototipos bajo el nombre Project Suncatcher en 2027, en colaboración con la empresa de imágenes satelitales Planet Labs. La fase de prueba incluirá módulos de servidores solares que se integrarán en satélites de bajo coste, con el objetivo de validar la conectividad y la gestión térmica en el vacío espacial.
El interés no se limita a Google. La start‑up de IA Anthropic también ha manifestado su deseo de trabajar con SpaceX para crear infraestructuras similares, lo que indica que la computación espacial podría convertirse en una práctica habitual en la próxima década. Para entender mejor el impulso de la IA en España, véase el reciente anuncio del Consejo Asesor Internacional de IA.
Los próximos meses estarán marcados por la obtención de licencias, pruebas de resistencia de los paneles solares y la firma de acuerdos de suministro con fabricantes de hardware especializado. Si los ensayos resultan exitosos, la primera constelación de centros de datos orbitales podría estar operativa a mediados de la década, ofreciendo a los usuarios finales tiempos de respuesta más bajos y una huella de carbono reducida.
En conclusión, la alianza entre Google y SpaceX abre una vía inédita para la expansión de la capacidad de cómputo de IA, con implicaciones que van desde la competitividad empresarial hasta la sostenibilidad energética. Los lectores interesados en la evolución de la tecnología móvil pueden seguir de cerca la noticia del Sony Xperia 1 VIII, que también incorpora IA avanzada en sus dispositivos.

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Editora de Tecnología
Editora de tecnología. Especialista en inteligencia artificial y transformación digital.
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