Doctorado y afirmación
Laura Ferràndez Galceran, ingeniera química de 28 años, obtuvo su doctorado en ingeniería química el 13 de marzo en la Universidad de Girona. En la ceremonia de graduación declaró que *el agua del grifo pasa más controles de calidad de lo que pensamos. Su afirmación busca reforzar la confianza de la ciudadanía en el suministro hídrico catalán.
El reconocimiento académico se produce tras cuatro años de investigación intensiva en el grupo LEQUiA. Durante ese tiempo, Ferràndez combinó estudios de posgrado con prácticas en la industria, lo que le permitió aplicar la teoría a problemas reales. El doctorado forma parte del programa de Doctorados Industriales impulsado por la Generalitat de Catalunya.
Detalles de la tesis
La tesis, desarrollada en colaboración con Fisersa, se centra en la optimización del uso de ozono mediante algoritmos de inteligencia artificial en la ETAP de Figueres. El objetivo principal es ajustar la dosificación de ozono en función de datos en tiempo real, garantizando la eliminación de materia orgánica sin desperdiciar producto químico. El estudio utilizó información procedente del embalse Darnius‑Boadella, principal fuente de la planta.
El modelo IA interpreta variables como turbidez, demanda química de oxígeno y temperatura, generando recomendaciones automáticas al operario. Los ensayos piloto mostraron una reducción del 15 % en el consumo de ozono, manteniendo los niveles de desinfección dentro de los límites exigidos por la normativa europea. Además, el sistema anticipa posibles desviaciones de calidad, permitiendo intervenciones proactivas.
Contexto y próximos pasos
En Cataluña, el agua del grifo se somete a controles periódicos que superan los estándares europeos, con pruebas microbiológicas y químicas cada 30 días. Estas inspecciones incluyen análisis de residuos de desinfectantes, compuestos orgánicos y parámetros organolépticos. Los resultados se publican en los boletines de calidad que consultan los consumidores.
La metodología propuesta por Ferràndez abre la puerta a la digitalización de otras estaciones de tratamiento en la región. La inteligencia artificial permite una gestión más ágil y reduce la necesidad de pruebas de laboratorio repetitivas. La Generalitat ha anunciado una fase piloto para replicar el modelo en las ETAP de Girona y Lleida durante 2025.
Perspectivas para el sector hídrico
Si la tecnología se implementa a gran escala, los operadores podrían ahorrar millones en costes operativos y energéticos. La mayor eficiencia también se traduciría en una menor huella ambiental, al disminuir la producción y el transporte de ozono. Los consumidores, por su parte, seguirían recibiendo agua que cumple con los más altos requisitos de seguridad y sabor.
El éxito de este proyecto refuerza la estrategia de la Generalitat de impulsar la I+D en el sector agua, alineándose con los objetivos de la Unión Europea en sostenibilidad. Ferràndez ha manifestado su intención de seguir trabajando en el ámbito del tratamiento hídrico, aportando su experiencia a futuros desarrollos industriales. Su trayectoria ejemplifica cómo la combinación de academia e industria puede generar soluciones concretas para desafíos cotidianos.
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Redactor científico
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