Estudio revela que la extinción de megafauna sigue moldeando ecosistemas actuales

El estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) ha demostrado que la pérdida de grandes mamíferos entre 50.000 y 10.000 años atrás todavía condiciona las redes alimentarias de América, África y Asia. Los investigadores de la Universidad Estatal de Michigan analizaron 389 regiones tropicales y subtropicales y reconstruyeron las interacciones entre depredadores y presas en la fauna actual.

Los resultados indican que, en América, la variedad de presas ha disminuido notablemente y las cadenas alimentarias son más frágiles. En contraste, los ecosistemas africanos conservan depredadores con dietas amplias y redes más resilientes, lo que sugiere que la persistencia de megafauna allí amortiguó los efectos de la extinción temprana.

Cómo la pérdida de grandes mamíferos altera las redes alimentarias

En las 389 regiones estudiadas, los datos revelan que en América la cantidad de especies de presas ha caído y los depredadores dependen de un número reducido de opciones alimenticias, lo que estrecha sus dietas. Además, los tamaños de las presas disponibles son más homogéneos, limitando la flexibilidad de los cazadores.

En África, la mayor supervivencia de megafauna permitió que los carnívoros mantuvieran dietas diversificadas, cazando animales de diferentes tamaños y hábitos. Esta diversidad estructural hace que las redes africanas soporten mejor cambios climáticos y perturbaciones, como se evidenció en estudios sobre la adaptación de escorpiones a su entorno ()).