Resumen de la operación
El pasado viernes, la Audiencia de Vigo escuchó a los policías encubiertos "Encina", "Manzanares" y "Rin" describir cómo se infiltraron en la red de Damián R.U., capo malagueño que pretendía monopolizar la importación de cocaína por el puerto de Vigo. Los agentes, pertenecientes a la Sección de Actividades Especiales (SAE) del Cuerpo Nacional de Policía, aceptaron un soborno de €1.775.000 a cambio de gestionar la primera carga de cocaína. La operación, iniciada en verano de 2022, culminó con la detención de cuatro acusados que enfrentan hasta 12 años de prisión.
Los testimonios se realizaron por videoconferencia con pantalla negra para proteger la identidad de los infiltrados. En su relato, "Encina" explicó que los narcos les ofrecieron la cifra tras prometerles una logística segura desde la terminal portuaria hasta la salida de la ciudad.
Cómo operó el equipo encubierto y por qué aceptaron el soborno
Los policías fingieron ser expertos en logística portuaria. En la primera reunión, que tuvo lugar en una peluquería cerrada al público, los agentes fueron citados por el propio Damián R.U. en un centro sanitario, trasladados en taxi a un hotel, luego en motocicleta y, finalmente, a pie por una calle peatonal. En todo momento se les prohibió el uso de teléfonos móviles o cualquier dispositivo electrónico; la organización revisó su ropa para asegurarse de que no llevara micrófonos ocultos.
"Nos dijeron que cualquier aparato electrónico era inaceptable y nos vigilaron en cada paso", relató "Manzanares". "Aceptamos el pago porque sabíamos que la información que obtendríamos nos permitiría desarticular la red".
Para ganar confianza, los agentes entregaron documentos de dominio público que simulaban pruebas de su conocimiento del puerto. El capo solicitó pruebas de capacidad logística y recibió información sobre horarios de atraque y rutas internas, aunque sin revelar planos confidenciales. La táctica de ofrecerse como contactos seguros y útiles resultó suficiente para que los narcos entregaran el dinero acordado.
Contexto del tráfico de cocaína por el puerto de Vigo
El puerto de Vigo es uno de los puntos estratégicos de entrada de cocaína en Galicia, gracias a su alta actividad comercial y a la proximidad de rutas atlánticas. Damián R.U., bajo el alias "Oldmandarine" en Telegram, había creado una red de contactos que operaba desde Málaga hasta la costa gallega, con la intención de manejar hasta 1.800 kilos por envío.
Las autoridades habían detectado un aumento de los envíos de cocaína en los últimos años, y la infiltración de la SAE buscaba desarticular la cadena de suministro antes de que alcanzara su máximo potencial. La operación también reveló la sofisticación de la organización, que utilizaba canales cifrados y reuniones en lugares discretos para evitar la detección.
Próximos pasos y repercusión
Con Damián R.U. aún prófugo, la Policía Nacional mantiene una orden de captura internacional y sigue investigando posibles colaboradores en otras comunidades autónomas. Los cuatro procesados que comparecieron en la Audiencia de Vigo podrían ser condenados a 12 años de prisión cada uno, lo que enviará una señal clara a otras bandas sobre la capacidad de infiltración de las fuerzas de seguridad.
La desarticulación de esta red supone un golpe importante al tráfico de cocaína en Galicia y refuerza la confianza de la ciudadanía en la actuación policial. Los expertos advierten que, aunque la operación haya sido un éxito, la lucha contra el narcotráfico seguirá requiriendo recursos y vigilancia continuada.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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