Control de palomas en ciudades españolas
Los ayuntamientos de Alzira, Barcelona y Madrid han lanzado nuevas acciones para frenar la proliferación de palomas en sus centros históricos. La medida responde al daño que los excrementos causan en monumentos y mobiliario urbano.

En Alzira se ha reducido la población de palomas de 2.000 a 1.000 mediante jaulas y multas de hasta 350 € a quienes alimenten a las aves. Barcelona registra entre 1.300‑1.700 palomas por km², muy por encima del rango recomendado de 300‑400 por cada 100 ha, y emplea halcones, águilas y pienso esterilizante. En Madrid, la cetrería con un halcón y dos águilas Harris protege la Puerta de Alcalá.





