Resultados electorales y primera reacción del PSOE
El 17 de mayo el PP quedó con 53 escaños, el máximo histórico del partido en Andalucía, pero sin la mayoría absoluta que le permitía gobernar solo. El PSOE‑A descendió a 28 escaños, su peor cifra en la Cámara andaluza. Por su parte, Adelante Andalucía cuadruplicó su representación, pasando de 2 a 8 escaños.
Ante estos números, el secretario de Comunicación del PSOE‑A, Fernando López Gil, declaró que la pregunta clave es «quién va a gobernar en Andalucía». Según él, la pérdida de la mayoría absoluta del PP crea un «panorama radicalmente diferente» que obliga a todos los actores a negociar.
Derrota del PSOE y nueva configuración del Parlamento
López Gil afirmó que el PSOE‑A no se abstendrá en ninguna votación que favorezca al PP y que ejercerá su papel de oposición desde la primera sesión del Parlamento. «Queremos gobernar para defender lo público, ahora lo hará nuestra secretaria general desde la oposición», subrayó.
El aumento de Adelante Andalucía ha fortalecido la izquierda, según el portavoz socialista, que reconoce que esos votantes no se movilizan sin una fuerza como Adelante. «Nos beneficia que no esté en el Gobierno», añadió.
Con 53 escaños, el presidente regional necesita el apoyo de para alcanzar la mayoría de 55 votos. El líder popular ha confirmado que liderará las negociaciones con Vox, aunque ha rechazado abrirles la puerta del gobierno a sus exigencias.





