Los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G‑7 se congregaron en París del 12 al 14 de abril para evaluar el impacto económico de la guerra en Irán. En un comunicado conjunto, declararon que la hostilidad eleva los riesgos de crecimiento global y de inflación, y exigen la apertura inmediata del estrecho de Ormuz.
G-7 advierte que la guerra en Irán eleva riesgos de crecimiento e inflación
En la cumbre, que contó con la presencia de representantes de Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá, el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, subrayó la gravedad del momento y la necesidad de reforzar la cooperación multilateral. "Estamos en un periodo de turbulencias que ha demostrado la urgencia de avanzar en el diálogo internacional", afirmó.
El comunicado señala que "la incertidumbre global ha aumentado" y que tanto el crecimiento como la inflación están expuestos a riesgos crecientes por la crisis en Oriente Próximo. Los bancos centrales del bloque reiteraron su compromiso de mantener la estabilidad de precios y vigilar la resiliencia del sistema financiero, mientras que la política monetaria seguirá guiada por los datos.
Demandas y medidas concretas del G-7 ante la crisis del estrecho de Ormuz
Los ministros exigieron la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz bajo las condiciones previas al conflicto, argumentando que el bloqueo afecta la cadena de suministro de energía, alimentos y fertilizantes. Señalaron que la interrupción ya está presionando los precios del crudo y de los fertilizantes, con repercusiones directas en la inflación de los países consumidores.





