Comparecencia del exjefe del CNI en Girona

El martes, el antiguo jefe de la oficina del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en Girona compareció a distancia ante la comisión parlamentaria que investiga los atentados del 17‑A. En su intervención afirmó que su unidad no mantuvo ningún contacto con Abdelbaky Es Satty, el imán de Ripoll señalado como líder de la célula terrorista.

Argumentos del agente y principio de compartimentación

El compareciente explicó que el CNI opera bajo el *principio de compartimentación: cada unidad conoce solo lo estrictamente necesario para su misión. «Todos no sabemos o no tenemos que saber lo que hace el resto», declaró. Por eso, aunque la central del CNI había entregado a la oficina de Girona el número de teléfono de Es Satty como posible contacto, nunca se produjo llamada ni intercambio de información relevante.

El agente añadió que su equipo, encargado de coordinar la detección de amenazas en agosto de 2017, trabajaba en un clima de máxima tensión. «La pregunta no era si iba a haber un atentado, sino cómo, cuándo y dónde lo habría», recordó. Tras los atentados, la información sobre Es Satty llegó a su unidad de forma tardía, provocando «absoluta consternación» al conocer la implicación del imán de Ripoll.

Contexto del atentado del 17‑A y papel del imán de Ripoll

El 17 de agosto de 2017, dos ataques coordinados en Barcelona y Cambrils dejaron 24 muertos y 154 heridos. Las investigaciones posteriores identificaron a Es Satty como el líder espiritual de la célula responsable, además de haber estado bajo vigilancia por su paso previo por la prisión de Castellón por narcotráfico.

Aunque la central del CNI suministró a la estructura de Girona las identidades de los terroristas, el agente subrayó que no se le comunicó información relevante antes de los atentados. La falta de contacto directo con Es Satty refuerza la postura del exjefe: su unidad no pudo influir en la prevención del ataque por la estricta separación operativa.

Implicaciones y próximos pasos

La comisión seguirá interrogando a los responsables del CNI para esclarecer por qué la información sobre Es Satty no llegó a tiempo a la zona de Girona. El debate se enmarca en la necesidad de mejorar la coordinación entre servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad, un tema que también ha resonado en otras investigaciones, como la de la desarticulación de la red de propaganda iraní por Europol y el desmantelamiento de una célula de extrema derecha en España.

El testimonio del exjefe del CNI en Girona aporta una pieza clave para entender las limitaciones operativas del organismo en aquel periodo crítico y plantea la cuestión de si el modelo de compartimentación debe revisarse para evitar lagunas de información en futuras amenazas.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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