Mounir Meziat, joven marroquí detenido el 7 de mayo en Altea, fue puesto en libertad este lunes después de que el Gobierno decidiera suspender su expulsión. La medida se tomó sin necesidad de una nueva orden judicial y se confirmó tanto por su defensa como por el Ministerio del Interior.
El internamiento había tenido lugar en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Valencia, donde el joven aguardaba su retorno a Marruecos pese a haber presentado una solicitud de regularización extraordinaria. La detención se produjo mientras se dirigía a una cita con su abogado para formalizar la petición.
Motivos y proceso que llevaron a la paralización
La intervención del Defensor del Pueblo y la creciente presión mediática fueron los detonantes que obligaron al Ejecutivo a revisar el caso. Tras la denuncia presentada por el defensor, el Ministerio del Interior abrió consultas interministeriales con la Secretaría de Estado de Migraciones para valorar la situación de Meziat.
En esas consultas se constató que el joven cumplía los requisitos exigidos para la regularización: más de dos años de residencia continuada, empadronamiento en Altea y ausencia de antecedentes penales tanto en España como en Marruecos. No se ofrecieron explicaciones adicionales sobre por qué la orden de expulsión fue suspendida.
El abogado de Meziat, , había registrado una queja ante el Defensor del Pueblo y había presentado un recurso de reforma contra el internamiento. Sin embargo, la liberación no se produjo por decisión judicial, sino por una determinación directa del Gobierno, según declaró el letrado.





