El partido oficialista Morena ha tomado distancia de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, tras la denuncia de autoridades estadounidenses que lo vinculan con el cártel de Sinaloa y la detención de nueve funcionarios, entre ellos el senador Enrique Inzunza. La medida incluye el congelamiento preventivo de sus cuentas bancarias.
Morena se repliega frente al escándalo de Sinaloa
La decisión se anunció este lunes por la mandataria Claudia Sheinbaum, quien evitó mencionar al gobernador y subrayó que la acción es una medida preventiva. La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ejecutó la orden, citando la necesidad de proteger los recursos públicos.
Con la maniobra, Morena busca evitar que el escándalo se convierta en una narrativa internacional que vincule al partido con el crimen organizado. La estrategia interna ha cambiado de cerrar filas a defender la soberanía nacional frente a presuntas injerencias externas.
Detalles de la investigación y la respuesta del oficialismo
El Departamento de Justicia de EE. UU. acusa a Rocha Moya y a varios exfuncionarios de lavado de dinero y colaboración con el cártel. La Fiscalía de Nueva York presentó cargos que incluyen transferencia ilícita de fondos y uso de empresas pantalla.





