El 28‑feb‑2026 EE UU e Israel lanzaron un ataque coordinado contra varias instalaciones nucleares en Irán. En respuesta, Teherán cerró el estrecho de Ormuz, paralizando el tránsito de casi 2000 buques y disparando al alza los precios del crudo. El alto el fuego, mediado por Pakistán, entró en vigor el 8‑abr‑2026, pero los enfrentamientos navales continúan.
Guerra de Irán: ataque conjunto EE UU‑Israel y cierre del estrecho de Ormuz
El ataque inicial se realizó con aviones de combate y misiles de precisión, alcanzando el centro de enriquecimiento de uranio de Natanz y la planta de Fordow. La respuesta iraní consistió en la activación de minas y sistemas antibuque en el estrecho, obligando a los buques comerciales a buscar rutas alternativas o a permanecer anclados.
El cierre provocó que 2000 embarcaciones quedaran varadas, entre ellas petroleros, buques de contenedores y cruceros. El precio del crudo Brent subió más de 7 % en las primeras 24 horas, generando temores de una crisis energética global.
Reacciones y denuncias: informe de EE UU y advertencia iraní
El Congreso de EE UU publicó un informe que contabiliza 42 aeronaves militares dañadas, con una pérdida estimada de 29 000 M USD. El documento señala que los aviones resultaron afectados tanto por sistemas de defensa iraníes como por incidentes colaterales durante los bombardeos.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, advirtió en X que un retorno a la guerra traería "más sorpresas" para las fuerzas armadas estadounidenses. "Se confirma que nuestras poderosas Fuerzas Armadas son las primeras en derribar un promocionado F‑35. Con las lecciones aprendidas, el regreso a la guerra presentará muchas más sorpresas", declaró.
Contexto geopolítico del conflicto en Oriente Medio
El conflicto tiene su origen en la creciente preocupación occidental por el programa nuclear iraní, que culminó en el ataque del 28‑feb‑2026. EE UU e Israel consolidaron una alianza táctica para frenar el desarrollo de armas nucleares en Teherán.
Pakistán, como mediador regional, logró que ambas partes aceptaran un alto el fuego el 8‑abr‑2026. Sin embargo, la falta de garantías de inspección y la continua presencia de fuerzas navales en el estrecho han impedido una paz duradera.
Posibles escenarios y repercusiones internacionales
Washington podría reforzar su presencia naval en el Golfo, desplegando más portaaviones y aviones de alerta temprana para proteger las rutas comerciales. La UE, a través de la Comisión Europea, ha subrayado la necesidad de mantener abiertas las rutas y la estabilidad de las cadenas de suministro, apoyando los esfuerzos de Turquía para desescalar.
Turquía, que controla parte del paso de los buques que rodean el estrecho, ha ofrecido facilitar el paso de convoyes bajo supervisión internacional. Una escalada mayor podría obligar a la ONU a autorizar una misión de paz, mientras que una desescalada exitosa abriría la puerta a negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
En cualquier caso, la continuidad de los enfrentamientos navales mantiene en vilo a los mercados energéticos y a los exportadores de mercancías que dependen del estrecho de Ormuz. Los próximos días serán decisivos para determinar si la región se encaminara hacia una resolución diplomática o una nueva ronda de hostilidades.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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