Inmunoterapia oral mejora 80% de alergias alimentarias en niños
En el 50.º Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), investigadores anunciaron que la inmunoterapia oral logró que hasta el 80 % de niños y adolescentes con alergias alimentarias toleraran el alimento incriminado. Los datos provienen de un ensayo multicéntrico que incluyó a 312 pacientes entre 4 y 16 años, con alergias a leche, huevo o frutos secos. La prevalencia de alergias alimentarias en la población infantil sigue en alza, registrándose un incremento anual de 2 % según los últimos registros epidemiológicos. Este resultado supera las expectativas de tratamientos tradicionales basados en la estricta evitación, que sólo reducen la exposición pero no modifican la sensibilidad subyacente. Los especialistas describen la terapia como una serie de dosis crecientes administradas bajo supervisión médica, con el objetivo de entrenar al sistema inmunitario para que acepte el alérgeno sin desencadenar una reacción.
Cómo funciona la inmunoterapia oral y criterios de aplicación
El protocolo inicia con una dosis extremadamente baja del alimento, a menudo menos de un miligramo, y se incrementa gradualmente cada semana o cada dos semanas según la tolerancia del paciente. Para ser candidato, el niño debe presentar una alergia confirmada mediante pruebas cutáneas o de IgE, y contar con una edad mínima de 4 años; los menores de esta edad presentan mayor riesgo de reacciones graves. Se excluyen pacientes con antecedentes de anafilaxia severa, enfermedades respiratorias crónicas o trastornos inmunológicos que puedan complicar la respuesta al tratamiento. Los factores de gravedad, como el nivel de IgE y la magnitud de la reacción previa, guían la velocidad de escalada de la dosis y la necesidad de premedicación con antihistamínicos. El seguimiento incluye visitas semanales al alergólogo, pruebas de tolerancia y la posibilidad de suspender la terapia si aparecen síntomas significativos.
Perspectivas y próximos pasos en el tratamiento de alergias alimentarias
Los autores del estudio abogan por iniciar la inmunoterapia oral en edades más tempranas, pues la plasticidad inmunológica infantil favorece la remisión a largo plazo. Los protocolos de dosis bajas y escalado lento, ahora adoptados en varios centros europeos, han demostrado reducir la incidencia de reacciones adversas y mejorar la tasa de éxito. Investigaciones en curso exploran combinaciones con biológicos como el omalizumab, que podrían potenciar la desensibilización en pacientes con alergias múltiples o de alta gravedad. A medio plazo, se espera que la práctica clínica incluya planes personalizados basados en el perfil genético y la carga alérgica, lo que ampliaría la cobertura terapéutica a un número mayor de niños. Si los próximos ensayos confirman estos hallazgos, la inmunoterapia oral podría pasar de ser una opción especializada a un tratamiento estándar, reduciendo la carga emocional y económica que la evitación impone a las familias.
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Redactor científico
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