Penélope Cruz brilla en Cannes como Nené, la cupletista rebelde
Penélope Cruz encarnó a Nené, una cupletista que desafía la estética franquista, en la presentación de La bola negra en el Festival de Cannes. La escena en la que canta sobre un tanque provocó una ovación que rozó los 20 minutos. El público, sorprendido por la fuerza interpretativa, mantuvo los aplausos mientras el proyector mostraba la película.
La actriz, formada en danza, utilizó esa base para combinar canto y movimiento, recordando a una Marta Sánchez de los años 30. Su presencia rubia y el traje militar reforzaron la atmósfera de la Guerra Civil, convirtiendo a Nené en un símbolo de rebeldía cultural.
Detrás del escenario: la advertencia médica y la confesión de Cruz
Horas antes de la escena del tanque, el médico de Cruz le advirtió de un posible aneurisma cerebral. La actriz decidió seguir rodando, aunque con la conciencia de un riesgo latente. "Es bonito compartirlo" explicó en la rueda de prensa, subrayando que el susto quedó grabado en su memoria como actor.
Al día siguiente informó a los directores, Javier Calvo y Javier Ambrossi, quienes ofrecieron adaptar el rodaje o paralizarlo. Cruz recordó que la decisión de continuar fue un acto de compromiso con el equipo y con la historia que contaban. Después de la ovación, la actriz se retiró a una habitación para llorar antes de asistir a la fiesta en la playa, donde habló con Calvo en una hamaca para procesar lo vivido.





