ERE en EGO Appliance Controls: 63 despidos anunciados
EGO Appliance Controls, fabricante de componentes electrónicos con sede en Lliçà de Vall, ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) para despedir a 63 trabajadores de una plantilla total de 259. La decisión se comunicó el 13 de mayo, fecha en la que el proceso de consultas comenzó oficialmente. La empresa justifica el recorte como parte de una reestructuración estratégica para adaptar su producción al mercado internacional.
El ERE se produce mientras el ERTE que afecta al 80 % de la plantilla sigue vigente, lo que mantiene a la mayoría de los empleados en suspensión temporal. Según la dirección, la medida busca reducir costes y evitar un cierre definitivo de la planta. La compañía ha señalado que los puestos afectados corresponden a áreas de producción que consideran sobredimensionadas tras la caída de pedidos.
El sindicato CCOO ha rechazado rotundamente el ERE, calificándolo de *injusto e inaceptable. La organización sindical sostiene que la medida no está justificada y responde únicamente a una decisión estratégica de la multinacional, sin considerar alternativas de mantenimiento de empleo. CCOO ha pedido la retirada inmediata del expediente y ha iniciado una campaña de presión sobre la dirección.
Desde el inicio del proceso, CCOO denuncia una serie de obstáculos que dificultan la negociación. La empresa ha impedido el acceso de los asesores sindicales a la fábrica para celebrar asambleas, ha limitado la labor de los delegados del comité de empresa dentro del centro y ha rechazado que las reuniones del periodo de consultas se celebren en las propias instalaciones. Estas prácticas, según el sindicato, vulneran el derecho a la información y a la participación de los trabajadores.
«No podemos permitir que se vulneren los derechos de los trabajadores mientras siguen bajo ERTE», afirma el secretario de CCOO en la industria. El sindicato también ha señalado que la falta de transparencia en los criterios de selección de los 63 despidos genera incertidumbre y desconfianza entre la plantilla.
CCOO advierte que, de no alcanzarse un acuerdo que mantenga la actividad y los puestos de trabajo, podría convocar movilizaciones en las próximas semanas. La siguiente reunión del periodo de consultas está prevista para el 28‑05‑2024, fecha en la que se espera que ambas partes presenten sus propuestas finales.
La empresa ha manifestado su disposición a seguir el proceso legalmente establecido, pero ha reiterado que el ERE es necesario para garantizar la viabilidad del negocio. Mientras tanto, los representantes sindicales están preparando una serie de acciones de presión, que podrían incluir manifestaciones frente a la sede de la compañía y la convocatoria de asambleas extraordinarias de los trabajadores.
El desenlace de este conflicto tendrá repercusiones directas en la economía local de Lliçà de Vall, donde la planta de EGO Appliance Controls representa una parte importante del empleo industrial. Además, el caso servirá como referencia para otras compañías del sector que enfrentan dificultades similares, y podría influir en la política laboral regional en los próximos meses.