Desestimación de la demanda de tráfico de personas contra Kilmar Ábrego García
El viernes 17 de mayo de 2026 el juez federal Waverly Crenshaw, del Distrito Central de Tennessee, desestimó la demanda penal por tráfico de personas presentada por el Departamento de Justicia contra Kilmar Ábrego García. La medida se dictó en la corte federal de Nashville y pone fin a un proceso que había generado amplio debate sobre el uso de la justicia penal como herramienta política.
Detalles del fallo y motivos de la desestimación
Crenshaw argumentó que la acusación vulneraba la Cláusula del Debido Proceso de la Quinta Enmienda. En su sentencia sostuvo que el caso constituía una "persecución vindicativa y selectiva" motivada por la decisión de la administración Trump de deportar a Ábrego García de forma irregular en 2025. El juez señaló que la reapertura del caso de una supuesta detención de tráfico en noviembre de 2022, tras la negativa del acusado a aceptar un acuerdo de culpabilidad que lo enviaría a Costa Rica, mostraba un claro móvil de represalia.
"La evidencia indica que la acción del DOJ persigue venganza política más que la aplicación imparcial de la ley", declaró el magistrado. Además, Crenshaw citó declaraciones públicas del entonces vicefiscal general Todd Blanche, que calificó al acusado de "criminal violento", como prueba de un sesgo que contaminó la investigación.
El juez también destacó que Ábrego García había sido detenido durante casi tres meses en El Salvador tras su deportación irregular y que, al ser retornado a EE. UU., se le ofreció un acuerdo de culpabilidad que él rechazó. La falta de pruebas sustanciales que demostraran su participación en una conspiración para transportar inmigrantes llevó a la conclusión de que los cargos carecían de fundamento jurídico.
Implicaciones y próximos pasos para Ábrego García
Con la desestimación, Ábrego García queda libre de cargos federales y podría solicitar la restitución de su estatus migratorio. Los abogados del hombre anunciaron que presentarán una moción para que se le reconozca el derecho a permanecer en EE. UU. bajo la protección de asilo, argumentando que su vida corre riesgo si es devuelto a El Salvador.
La decisión también envía una señal a la administración federal sobre los límites de la política antiinmigratoria. Si bien la administración Trump ya no está en el poder, sus medidas siguen influyendo en la agenda del Departamento de Justicia. El fallo de Crenshaw podría servir de precedente para futuros casos en los que se alegue que el gobierno utiliza procesos penales como represalia contra inmigrantes que desafían acuerdos de deportación.
Expertos en derecho constitucional advierten que la sentencia refuerza la necesidad de respetar el debido proceso, incluso en contextos de alta presión política. La Corte Suprema aún no ha emitido pronunciamientos definitivos sobre la extensión de la Quinta Enmienda a casos de inmigración, pero este fallo añade peso a la interpretación restrictiva de acciones gubernamentales motivadas por intereses políticos.
En el corto plazo, Ábrego García y su familia, que residen en Maryland con su esposa estadounidense y tres hijos, esperan una resolución que les permita reunirse sin la amenaza de una nueva deportación. Mientras tanto, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes celebran la victoria judicial como un paso necesario para frenar la criminalización de la migración.
Conclusión
La anulación de la demanda contra Kilmar Ábrego García no solo restablece sus derechos individuales, sino que también plantea un reto a las prácticas de persecución política en el sistema judicial estadounidense. El caso seguirá siendo observado de cerca por activistas, legisladores y juristas, quienes medirán su impacto en la configuración de futuras políticas migratorias.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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