Zapatero como aval para el crudo venezolano en China

Empresarios españoles radicados en China recibieron, durante los últimos meses, propuestas de compra de crudo y petcoke venezolano que incluían, como garantía implícita, el nombre del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Según los testimonios, los interlocutores venezolanos aseguraban que el político había facilitado contactos directos con autoridades chinas y con la empresa estatal PDVSA, aunque no se presentó ningún documento que lo confirmara.

"Me dijeron que Zapatero estaba implicado y que su respaldo abriría cualquier puerta en Pekín", afirma un empresario del sector energético que prefiere permanecer anónimo. El mismo relato repiten tres españoles y un chino con larga trayectoria en el mercado asiático, todos ellos describiendo la mención del ex mandatario como un aval reputacional para legitimar la operación.

Detalles de las propuestas y motivos del rechazo

Las ofertas incluían descuentos sustanciales respecto a los precios internacionales y preveían envíos mensuales de 30.000‑50.000 toneladas de petcoke y crudo de PDVSA a compradores chinos. El coste total rondaba los 100 dólares por tonelada, con la promesa de rebajas adicionales mediante negociaciones posteriores. Los pagos se proponían en criptomonedas y a través de sociedades creadas ad hoc en Brasil, sin historial comercial previo.

Los empresarios rechazaron participar porque la estructura resultaba opaca y vulneraba el régimen de sanciones que la Unión Europea y Estados Unidos imponen al sector energético venezolano. "Entrar en una cadena tan nebulosa podía cerrar mis mercados y la financiación futura", explicó otro ejecutivo. El temor a ser incluido en listas restrictivas y a perder acceso a crédito internacional fue el factor decisivo para declinar la operación.

Contexto geopolítico: Venezuela, China y sanciones

Venezuela mantiene una alianza energética con China desde hace más de una década, con PDVSA exportando crudo y derivados a través de acuerdos bilaterales que evaden parcialmente las sanciones occidentales. Sin embargo, la presión diplomática ha llevado a Pekín a buscar fuentes alternativas y a ofrecer condiciones ventajosas a compradores dispuestos a sortear los obstáculos legales.

En este entorno, empresarios españoles han actuado como intermediarios informales, aprovechando su conocimiento del mercado asiático y sus contactos en Caracas. La aparición recurrente del nombre de Zapatero refleja la estrategia de los promotores venezolanos de usar figuras políticas de alto perfil para conferir credibilidad a transacciones que, de otro modo, resultarían sospechosas.

Posibles repercusiones y próximos pasos

Las autoridades españolas han abierto, según fuentes oficiales, una investigación preliminar sobre la posible implicación de ciudadanos y empresas en esquemas que vulneren el marco sancionador. En paralelo, la fiscalía china podría examinar las transacciones propuestas, lo que incrementaría la tensión diplomática entre Madrid y Pekín.

Si se confirman los indicios de uso indebido de nombres políticos, el caso podría desencadenar sanciones adicionales contra individuos y entidades vinculadas, y dificultar futuras negociaciones energéticas entre Venezuela y China. Para los empresarios españoles, el episodio subraya la necesidad de reforzar la diligencia debida y evitar alianzas con estructuras financieras opacas.

En definitiva, la denuncia de estos ejecutivos pone de relieve una red informal que combina intereses geopolíticos y comerciales, y que podría redefinir la forma en que los países sancionados buscan mercados fuera del bloque occidental.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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