Licencias de terrazas en 2025

Barcelona registra 6.899 licencias de terrazas en 2025, lo que supone un 6,1 % más que en 2022. El Ayuntamiento concedió 1.192 nuevas licencias entre 2022 y 2025 y denegó 1.117 solicitudes. Este crecimiento refleja la recuperación del sector de la restauración tras la pandemia y la demanda creciente de espacios al aire libre.

El distrito de Sants‑Montjuïc lideró con 235 concesiones, casi el 20 % del total municipal. Otros distritos con altas cifras son Sant Martí (200) y l'Eixample (196). En total, la ciudad cuenta con 2.400 expedientes sancionadores abiertos en 2025 vinculados a terrazas, una señal de la presión sobre el espacio público.

Distribución y controversia entre gremios y vecinos

Mientras Sants‑Montjuïc y Sant Martí registran más concesiones que denegaciones, l'Eixample y Ciutat Vella presentan más rechazos que aprobaciones, con más de 400 denegaciones en l'Eixample frente a 196 concesiones y más de 200 denegaciones en Ciutat Vella frente a 58. Estas cifras ponen de relieve la disparidad territorial en la gestión de licencias.

"Las terrazas son parte del ADN de los barceloneses y son imprescindibles para el sector", afirma Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració. El gremio denuncia una "cultura de la traba" y pide seguir ampliando el número de terrazas, argumentando que el 80 % de ellas son pequeñas y pueden coexistir con la vida urbana.

Por su parte, Ana Menéndez, vicepresidenta de la FAVB, advierte que el uso desmedido del espacio público "coloniza" las rambles y plazas. Propone un enfoque de decrecimiento para equilibrar los usos del espacio y evitar que una terraza ocupe hasta el 60 % de una rambla.

Perspectivas y debate sobre el futuro de las terrazas

Con la demanda de los consumidores en aumento y 2.400 expedientes sancionadores en curso, la discusión se centra en si la ciudad debe seguir concediendo licencias o adoptar políticas restrictivas que limiten la ocupación del dominio público.

El Eixample sigue concentrando la mayor parte de las terrazas vigentes, 2.296 licencias, equivalente a un tercio del total. La densidad supera los 8,3 terrazas por cada mil habitantes, muy por encima de la media de la ciudad, lo que genera tensiones con los residentes.

"El espacio público es escaso y debe acoger usos equilibrados y diversos", sostiene Menéndez, subrayando la necesidad de limitar nuevas ocupaciones y buscar soluciones que armonicen el turismo, la restauración y la calidad de vida de los vecinos.

El futuro dependerá de la capacidad de la administración para equilibrar el impulso económico del sector de la restauración con la preservación del espacio público, un dilema que seguirá alimentando el debate en los próximos meses.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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