Bad Bunny Barcelona concierto
Live Nation confirmó este lunes que el Estadi Olímpic de Barcelona cumplió con la capacidad certificada por ingenieros para el concierto de Bad Bunny. La empresa rechazó las acusaciones de saturación que se viralizaron tras los videos de un asistente que describió el lugar como "inhumano". La polémica surgió cuando el espectador afirmó haber pagado 500 € por una zona que él creía VIP.
El video mostraba al asistente inmóvil entre la multitud, gritando que no podía respirar y que la valla que delimitaba la llamada 'casita' le impedía moverse. En sus declaraciones, el público señaló que la zona estaba destinada a invitados ilustres y que la presión era insoportable. "¡Esto es inhumano!" y "¡No podemos respirar!" fueron los lemas que resonaron en las redes.
Live Nation respondió que el comprador había adquirido un derecho de early entry, es decir, la posibilidad de entrar antes que el resto del público, no un acceso VIP. La promotora explicó que el asistente eligió una posición en primera fila, donde la presión es natural por la cercanía al escenario. Según la empresa, esa zona se "relaja" una vez que el público se asienta, tal como ocurre en cualquier concierto de gran escala.
La promotora subrayó que la capacidad del recinto está avalada por un ingeniero especializado y que, por tanto, no existe riesgo de sobrecupo. Además, aseguró que la zona estuvo bajo vigilancia constante de personal de seguridad, encargado de garantizar la integridad de los asistentes. La empresa descartó cualquier negligencia en la gestión del espacio y reiteró su compromiso con la seguridad.





