80,1 % de los cubanos encuestados apuestan por un modelo capitalista de democracia liberal y economía de mercado. La cifra proviene de más de 42.000 respuestas recogidas entre abril y mayo, con un 58 % de participación desde el interior de la isla.
Gráfica que muestra el 80,1 % de cubanos a favor del modelo capitalista de democracia liberal
El estudio, coordinado por 36 medios y actores de la sociedad civil cubana bajo la batuta del diario electrónico El Toque, muestra también que el socialismo puro apenas alcanza 1,4 % de apoyo y que un modelo mixto se sitúa en 10,4 %.
La metodología incluyó una encuesta digital accesible mediante smartphones y redes sociales, garantizando anonimato y alcance nacional. Los organizadores afirman que la muestra es representativa de la población adulta cubana.
Los resultados confirman un hartazgo profundo: el apoyo a la intervención militar de EE. UU. llega a , superando otras medidas de presión internacional.
Al frente de la lista está Alina Bárbara López, ensayista y doctora en Ciencias Filosóficas, con una puntuación de 3,7/5. López, actualmente bajo arresto domiciliario en Matanzas, aboga por una Asamblea Constituyente que guíe la transición del país.
En segundo lugar se sitúa Rosa María Payá, dirigente de Cuba Decide, con 3,6/5. Payá, hija del mártir Oswaldo Payá, combina su activismo con su labor en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y promueve la creación de una nueva alianza oposicionista.
En tercer lugar aparecen Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, y la activista hispanocubana Carolina Barrero, ambas con 3,3/5. Sus propuestas se centran en la liberación de presos políticos y la defensa de los derechos humanos.
Las figuras del establishment revolucionario quedan en mínimos: el presidente Miguel Díaz‑Canel, Raúl Castro y el emergente Óscar Pérez‑Oliva obtienen puntuaciones entre 1 y 1,5 puntos.
Implicaciones geopolíticas
El amplio respaldo al modelo liberal sugiere una presión creciente para iniciar una reforma constitucional. Los analistas anticipan que el gobierno podría intentar canalizar la demanda mediante una Asamblea Constituyente controlada, aunque la oposición exige garantías internacionales.
En el plano internacional, el resultado alimenta la expectativa de un acercamiento a EE. UU.. La administración estadounidense podría usar la encuesta como argumento para reforzar sanciones o, por el contrario, para impulsar un diálogo más directo. "El régimen está usando al pueblo cubano como escudo humano para ver si EE. UU. se lo piensa", afirmó una académica en entrevista.
Este clima coincide con otras iniciativas externas, como la ayuda humanitaria anunciada por Catalunya, que destina 440.000 € a Cuba después de quince años sin asistencia directa. La medida busca aliviar la crisis humanitaria y, al mismo tiempo, reforzar la influencia europea en la isla.
El futuro inmediato dependerá de la capacidad del gobierno para responder a la presión interna y de la disposición de la comunidad internacional a apoyar una transición pacífica. Si la tendencia se mantiene, los próximos meses podrían marcar el inicio de una reconfiguración política sin precedentes en la historia reciente de Cuba.