Juicio a siete ex monjas de Belorado

El viernes, el juzgado de Burgos confirmó que siete ex clarisas de la comunidad de Belorado serán juzgadas por coacciones, trato denigrante, abandono y delitos patrimoniales contra cinco monjas mayores del monasterio de Orduña. Los cargos incluyen administración desleal y apropiación indebida.

Los hechos se remontan a los últimos años, cuando las mayores dependían de las pensiones y de los ingresos generados por actividades comunitarias. La acusación sostiene que las ex monjas retuvieron fondos y omitieron socorro, vulnerando la dignidad de las mayores.

Declaraciones de las ex monjas y controversia sobre la gestión de fondos

Las acusadas han negado cualquier daño, asegurando que siempre atendieron a las mayores con "total amor, ternura, dedicación y todos los cuidados a nuestro alcance". En su comunicado afirman que el dinero de pensiones se repartía en un fondo común, según la tradición religiosa y las constituciones canónicas.

"El dinero existente se pone en común como hacían los primeros cristianos y es propio de la vida religiosa desde su comienzo", declararon. Además, acusan al comisario de la orden de retener más de 2.000 € mensuales durante 18 meses, calificándolo de extorsión.

Posibles repercusiones del proceso judicial