Ayer, Borja Thyssen y Blanca Cuesta encabezaron la apertura de la exposición monográfica de la pintora polaca Ewa Juszkiewicz en el Museo Thyssen‑Bornemisza de Madrid. El sábado 25 de mayo, la familia Thyssen‑Bornemisza abrió sus puertas al público para presentar la nueva propuesta curatorial. El acto se celebró en la Sala 3, bajo la atenta mirada de los visitantes y la prensa especializada, coincidiendo con la conmemoración del 30.º aniversario de la fundación del museo.
Thyssen‑Bornemisza

La muestra, integrada en la colección Blanca y Borja Thyssen‑Bornemisza, reúne veinte obras que reinterpretan el retrato femenino tradicional, desafiando los cánones de belleza que han dominado la historia del arte. El director del museo, Guillermo Solana, curó la exposición, que se mantendrá abierta hasta el 30 de junio. La exposición, que incluye obras como Mujer con espejo y *Silencio, pretende abrir un diálogo entre el pasado y la estética contemporánea.
El ambiente fue sobrio: el matrimonio llegó en coche, evitó los micrófonos y se mantuvo alejado de cualquier declaración pública. Entre los asistentes destacaron la galerista María Porto y la crítica Myriam Lapique, cuya presencia recordaba la reciente inauguración de Lúa Coderch abre 'Assenyala un punt' en Can Framis. Porto elogió la labor del matrimonio, señalando que "su visión ha convertido al Thyssen‑Bornemisza en una joya para todos los españoles".
Juszkiewicz, conocida por sus retratos que combinan la precisión académica con una ironía sutil, vuelve a cuestionar la idealización del cuerpo femenino. Sus figuras, a medio desvanecerse en fondos neutros, obligan al espectador a confrontar la mirada del poder y la vulnerabilidad. El uso de luz fría y la ausencia de fondos ornamentales refuerzan la sensación de despersonalización, invitando al espectador a cuestionar su propio rol como observador.
Baronesa Thyssen
La ausencia de la Baronesa Thyssen, que padece una grave neumonía, fue la única sombra en una jornada de celebraciones. Internada en la clínica Teknon de Barcelona desde finales de abril, la baronesa sigue bajo vigilancia médica, aunque su entorno ha intentado transmitir tranquilidad. Los familiares, presentes en la sala, enviaron sus mejores deseos, aunque prefirieron mantenerse fuera del foco mediático.
A pesar de su enfermedad, la familia ha mostrado apoyo incondicional a la exposición, señalando que la muestra refleja el compromiso de la colección Thyssen‑Bornemisza con la renovación del canon pictórico. Los visitantes, que superaron los mil en la primera tarde, han recibido con entusiasmo la propuesta de Juszkiewicz, describiéndola como una "renovación necesaria" del retrato. La crítica ha comparado la muestra con la exposición de Aarón Martínez inaugura su exposición Anagennisi Tour en Avilés, que también desafía los límites tradicionales del arte con recursos modestos.
Con la exposición ya en marcha, el museo espera que la crítica y el público continúen impulsando el debate sobre la representación femenina en el arte contemporáneo. Si la respuesta del público se mantiene, el museo podría programar una serie de mesas redondas sobre la figura femenina en la pintura, reforzando su papel como foro de debate cultural.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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