Renault, CCOO y UGT firman preacuerdo para el convenio 2026‑2028

El martes, en el Ministerio de Industria, bajo la presidencia del ministro Jordi Hereu, la dirección de Renault España y los sindicatos CCOO y UGT suscribieron un preacuerdo que sienta las bases del convenio colectivo para el periodo 2026‑2028. La firma se produjo en presencia de representantes de los tres agentes sociales y marca la primera fase de una negociación que se espera concluya antes de finales de año.

Cláusulas clave del preacuerdo y condiciones de producción

El pacto mantiene las condiciones salariales del convenio anterior, pero introduce bonos de 400 € en 2024, 400 € en 2027 y 200 € en 2028 para todos los trabajadores, pagados en una única nómina de enero. Además, el acuerdo está condicionado a la adjudicación de tres nuevos modelos a la planta de Palencia y a la continuidad de dos vehículos híbridos "long life" en la fábrica de Valladolid. Estas condiciones convierten a ambas instalaciones en puntos estratégicos para la expansión de la producción en España.

El preacuerdo también contempla la consolidación del bono único a partir de 2028, garantizando que el importe sea idéntico para todo el personal, sin distinciones por categoría o antigüedad. La medida busca simplificar la estructura de compensación y reforzar la cohesión interna.

Perspectivas y posibles repercusiones para la industria automotriz española

Mientras CCOO y UGT califican el acuerdo como un paso adelante para la estabilidad laboral, los sindicatos CSIF y CGT lo consideran insuficiente, argumentando que no recupera el poder adquisitivo perdido durante los años 2021 y 2022, cuando los salarios estuvieron congelados. "El preacuerdo no aborda la carga excesiva de ritmos de trabajo ni la necesidad de una mejora real del salario", señaló un portavoz de CSIF.

El énfasis en Palencia y Valladolid podría transformar la distribución de la producción automovilística en el país. Al posicionar estas fábricas como preferentes para nuevos modelos, Renault podría acelerar la salida al mercado de vehículos eléctricos e híbridos, generando empleo adicional y reforzando la cadena de suministro local. Sin embargo, la falta de consenso total entre los sindicatos deja abierta la posibilidad de nuevas demandas en la fase final del convenio.

Qué sigue

El preacuerdo pasará a la fase de ratificación por parte de los sindicatos y la empresa. Si se aprueba, se establecerá el marco salarial y productivo para los próximos tres años, con la expectativa de que la asignación de los nuevos modelos a Palencia y la continuidad en Valladolid se materialicen en los próximos meses. El desenlace influirá en la competitividad de la industria automotriz española y en la capacidad de Renault para cumplir sus objetivos de electrificación y crecimiento en el mercado europeo.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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