Destitución de los concejales de Vox en Cartagena

El 2 de junio la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, firmó la orden de destitución de los concejales de Vox Gonzalo López Pretel y Diego Lorente. La medida se ejecutó en el pleno municipal y quedó registrada en el acta del Ayuntamiento. Con la salida de estos dos concejales, el gobierno municipal pierde dos votos que, hasta ahora, habían sido clave para la coalición que sostiene a Arroyo.

Motivación y mecanismo de la medida

La destitución responde a la moción de censura presentada la semana pasada por Movimiento Ciudadano, el PSOE y Sí Cartagena. La moción pretende sustituir a Arroyo por el líder localista Jesús Giménez Gallo. En la fase de negociación, los dos exconcejales de Vox, que abandonaron el partido por discrepancias internas, anunciaron su apoyo a la moción. Al expulsarlos del ejecutivo, Arroyo busca impedir que sus votos se canalicen hacia la oposición.

El procedimiento de destitución se ampara en la normativa municipal que permite al alcalde remover a los concejales que formen parte del gobierno de coalición, siempre que exista consenso interno. En este caso, la decisión se tomó dentro del acuerdo de coalición que había sellado después de las elecciones municipales, aunque la ruptura de Vox con sus exconcejales alteró el equilibrio de fuerzas.

Escenarios futuros tras la destitución

Si la moción de censura no logra reunir el respaldo necesario, Arroyo mantendrá la alcaldía y el pleno quedará dominado por la mayoría absoluta de 14 concejales que la apoyan. En ese supuesto, la expulsión de los dos Vox se traducirá en una consolidación del gobierno municipal.

En cambio, si la oposición logra reagruparse y convencer a otros partidos o independientes de sumarse, la moción podría alcanzar la mayoría requerida. En tal escenario, Jesús Giménez Gallo asumiría la alcaldía y la coalición de Arroyo se vería disuelta. La decisión de destituir a los Vox, aunque táctica, no garantiza que la oposición quede sin opciones.

Qué implica para los cartageneros

La jugada de Arroyo muestra la volatilidad de la política local cuando los acuerdos de coalición se ven amenazados por cambios internos. Los ciudadanos de Cartagena observarán de cerca los próximos debates en el pleno, pues la decisión de la alcaldesa podría definir la continuidad de sus proyectos municipales o el inicio de una nueva gestión bajo Giménez Gallo. La tensión política seguirá alimentando el debate público y la expectativa de nuevas movilizaciones en la ciudad.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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