hantavirus

Mónica García defendió este miércoles en el pleno del Congreso la gestión del brote de hantavirus que afectó al crucero MV Hondius. Aseguró que acoger el buque el 5 de mayo en Canarias no fue una decisión caprichosa, sino una respuesta basada en la ciencia, la humanidad y la solvencia del Sistema Nacional de Salud.

"España actuó porque tenía que actuar, porque debíamos actuar", declaró la ministra, subrayando el orgullo de contar con capacidades sanitarias que permitieron una respuesta rápida y evitar que el barco permaneciera más tiempo en Cabo Verde o se dirigiera a Países Bajos.

gestión sanitaria

La decisión se sustentó en criterios técnicos y en la coordinación con organismos internacionales. Tras la alerta de la OMS el 2 de mayo, el ministerio mantuvo 18 comunicaciones con el Gobierno canario y con la OMS, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades y el Centro Nacional de Epidemiología. García contactó directamente al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, para activar la coordinación institucional.

El proceso incluyó la evaluación de informes médicos, la movilización de equipos de salud pública canarios y la preparación de protocolos de protección extraordinariamente estrictos. No se realizaron pruebas PCR convencionales antes del desembarco porque las pruebas específicas para hantavirus solo están disponibles en laboratorios autorizados; esperar los resultados habría puesto en riesgo a pasajeros y tripulación.