Cifras alarmantes

El 29.º Congreso SEIMC, celebrado del 28 al 30 de mayo en el Palacio Euskalduna de Bilbao, ha comunicado que más de 24 000 personas fallecen anualmente en España por bacterias resistentes a los antibióticos. Este dato supera las estimaciones previas y sitúa la resistencia bacteriana como una de las principales causas de mortalidad en el país.

Los organizadores del congreso subrayan la urgencia de actuar, pues la tendencia al alza amenaza la efectividad de los tratamientos habituales y pone en riesgo a pacientes vulnerables.

Causas y consecuencias en la salud pública

La resistencia reduce drásticamente las opciones terapéuticas y aumenta la probabilidad de complicaciones graves, sobre todo en infecciones de transmisión sexual como el gonococo y en la tuberculosis, patógenos catalogados por la OMS como de prioridad crítica. Estas infecciones ya son responsables de una parte significativa de las muertes reportadas.

Los Servicios de Microbiología y de Enfermedades Infecciosas son esenciales para el diagnóstico precoz y la vigilancia de la resistencia local. Su labor permite adaptar las pautas de tratamiento y limitar la propagación de cepas multirresistentes.

Perspectiva global y riesgos futuros

A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud incluye a la tuberculosis y al gonococo entre los patógenos de prioridad crítica. Las proyecciones indican que, de no tomarse medidas contundentes, las infecciones resistentes podrían convertirse en la principal causa de muerte para 2050, superando al cáncer.

Expertos del congreso exigen reforzar la vigilancia microbiológica y acelerar el desarrollo de terapias alternativas. La reciente decisión del Gobierno de destinar 60 millones para ampliar el acceso a la atención sanitaria, incluida la odontología, muestra la voluntad de invertir en salud pública, aunque la lucha contra la resistencia requiere recursos específicosGobierno destina 60 millones para ampliar acceso al dentista en España.

Qué sigue

Si la vigilancia y la investigación no se intensifican, el número de muertes seguirá creciendo y la carga sobre los hospitales aumentará. La comunidad médica insiste en que la cooperación entre infectólogos y microbiólogos, junto con políticas de salud robustas, será clave para frenar esta amenaza.

"La expansión de las bacterias resistentes nos obliga a replantear las estrategias clínicas y de salud pública", afirmó Matilde Sánchez, presidenta del Comité Científico del congreso.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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