Barcelona ficha a Anthony Gordon y abre la puerta a Julián Álvarez
El Barcelona anunció este miércoles la firma de Anthony Gordon, delantero del Newcastle, por 70 millones de euros más 10 millones en variables. La operación se concreta antes de que la Liga confirme la plena operatividad del mercado de fichajes.
Con Gordon ya en el Camp Nou, el club dirige sus esfuerzos a cerrar la llegada del argentino Julián Álvarez, cuyo precio no bajará de 100 millones de euros. La directiva ha puesto en marcha una negociación acelerada para asegurar al delantero antes del Mundial.
Detalles de la negociación para Álvarez: cifras, actores y urgencia
El proceso está liderado por Deco, director deportivo, quien reunió a los agentes y al grupo propietario Apollo en una reunión estratégica. Participaron también el presidente electo Joan Laporta y el agente Fernando Hidalgo, encargado de representar al argentino.
La prioridad es cerrar el acuerdo antes del inicio del Mundial, evitando que el precio se dispare. Deco ha subrayado que el Barça no quiere alargar las conversaciones, tal como hizo con Gordon, para impedir que el mercado inflacionario eleve la cifra.
Según los interlocutores, el club está dispuesto a pagar 100 millones de euros como mínimo, sin incluir cláusulas adicionales. La oferta incluye bonificaciones vinculadas a rendimiento y a la clasificación en competiciones europeas.
El grupo Apollo, que controla la entidad, ha mostrado interés en reforzar la plantilla con un delantero de calibre mundial. La reunión también contó con la presencia de representantes del Atlético de Madrid, aunque el vínculo con Mateu Alemany sigue siendo delicado tras su salida del Barça.
Próximos pasos y posibles escenarios
Si el Barça concreta el fichaje, Julián Álvarez formará un trío ofensivo con Anthony Gordon y Raphinha. El técnico Hansi Flick ha indicado que busca una delantera capaz de combinar velocidad, presión y definición para reemplazar a Robert Lewandowski, quien abandonó el club.
En caso de que el acuerdo no se cierre, el PSG seguirá como principal competidor. El club parisino ha manifestado su intención de fichar al argentino, lo que aumentaría la presión sobre el Barça para cerrar el negocio.
Mientras tanto, el futuro de Marcus Rashford sigue en el aire. El Barça tendría que desembolsar 30 millones de euros al Manchester United para retenerlo, una cifra que complica la balanza financiera tras la llegada de Gordon.
Hansi Flick insiste en que el nuevo delantero centro debe aportar goles y adaptarse al estilo de presión del Barça. La dirección deportiva confía en que Álvarez, que anotó ocho goles en 29 partidos de Liga y diez en 15 de Champions, multiplicará su producción en un equipo con mayor control del balón.
El club también anticipa posibles ventas de jugadores para equilibrar la cuenta. Los despachos del Spotify Camp Nou ya estudian la salida de activos que no encajen en el nuevo proyecto deportivo.
En resumen, la llegada de Anthony Gordon marca el primer paso de una estrategia agresiva para reconstruir la delantera. La negociación de Julián Álvarez es la pieza clave que determinará si el Barça logra un tridente ofensivo capaz de competir en la élite europea.
«Queremos que el club vuelva a ser una referencia en ataque», declaró Deco tras la reunión con los representantes de Apollo. La expectativa entre la afición es alta: el próximo fichaje podría definir el rumbo del equipo durante los próximos cinco años.
El escenario está claro: si el Barça cierra el acuerdo, la combinación de Gordon, Álvarez y Raphinha ofrecerá un fútbol rápido y letal. Si el PSG se lleva al argentino, el club catalán tendrá que buscar alternativas en el mercado o reforzar otras áreas para compensar la ausencia de un delantero centro de talla mundial.
Los próximos días serán decisivos. La directiva ha fijado una fecha límite antes del inicio del Mundial para presentar una oferta firme. La presión es real, y la afición espera ver al Barcelona volver a brillar en la Champions con una delantera renovada.