Hecho
La Guardia Urbana de Cornellà detuvo al anochecer del 25 de mayo a un conductor que circulaba con un patinete eléctrico alterado para alcanzar 139,4 km/h. El control se realizó en la esquina de la avenida de la República Argentina con la de Sant Ildefons, tras la alerta de una patrulla de los Mossos d'Esquadra.
Detalles de la infracción y el uso del dinamómetro
El dinamómetro municipal, incorporado en febrero, registró la velocidad máxima del vehículo y confirmó la manipulación del sistema de control. El conductor no disponía de permiso de conducir, seguro en vigor ni del certificado de la Direcció General de Trànsit exigido para este tipo de VMP. "El patinete trucado fue intervenido y el conductor fue denunciado por conducir un vehículo a motor sin haber tenido nunca el permiso de conducir, por no tener seguro en vigor, ni tener certificado de la Direcció General de Trànsit para el vehículo", señaló el Ayuntamiento.
Política de la Guardia Urbana contra VMP peligrosos
Desde que el dinamómetro entró en servicio, 143 vehículos de características similares han sido inmovilizados y trasladados al depósito municipal. La medida forma parte de una política de seguridad vial que, en 2025, generó 935 sanciones a patinetes y, de enero a mayo de 2026, ya suma 361 sanciones. La Guardia Urbana es una de las primeras en Cataluña en usar esta tecnología para detectar manipulaciones ilegales.
Contexto de la lucha contra los VMP
El aumento de VMP sin control ha provocado numerosos incidentes en áreas urbanas. La autoridad local combina el dinamómetro con patrullas preventivas para reducir el riesgo de accidentes. En este sentido, la DGT ha emitido alertas sobre peligros en la carretera durante la primavera, reforzando la necesidad de controles más estrictos (las alertas de la DGT sobre peligros en la carretera).
Repercusiones y próximos pasos
El conductor deberá responder ante la denuncia por conducción sin permiso, sin seguro y sin certificación. Además, el patinete será retenido hasta que se acredite su legalidad. La actuación envía un mensaje claro: la manipulación de VMP no será tolerada y las sanciones seguirán en aumento.
Por qué importa al lector
Este caso muestra cómo la tecnología municipal permite detectar conductas temerarias que ponen en peligro a peatones y conductores. La creciente presión sobre los VMP obliga a los usuarios a respetar la normativa, evitando multas y riesgos innecesarios. La Guardia Urbana continuará reforzando la vigilancia para garantizar la seguridad en las calles de Cornellà.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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