Propuesta oficial

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha ordenado a la Oficina de Grabado e Impresión que elabore prototipos de un billete de 250 dólares con el rostro del presidente Donald Trump. La iniciativa, impulsada por el tesorero Brandon Beach, se presentó en agosto y septiembre del año pasado y ya cuenta con una maqueta lista para su revisión.

Detalles del proyecto y los obstáculos legales

El diseño, creado por el artista británico Iain Alexander, incorpora los colores de la bandera estadounidense y un logotipo conmemorativo del 250.º aniversario del país. En el centro del billete aparece la cara de Trump, flanqueada por las firmas del presidente y del secretario del Tesoro, Scott Bessent.

A pesar del entusiasmo de algunos altos cargos, la normativa vigente prohíbe colocar la imagen de personas vivas en los billetes. La directora de la Oficina de Grabado e Impresión, Patricia Solimene, advirtió de los impedimentos legales y explicó que la producción de un nuevo billete suele requerir entre seis y ocho años. Tras expresar su oposición, Solimene fue removida de su puesto el 27 de abril y reasignada a otro cargo contra su voluntad.

Posibles repercusiones y próximos pasos

Si el proyecto avanza, sería la primera aparición de una persona viva en la moneda estadounidense en más de 150 años, desde la polémica inclusión de un funcionario del Tesoro en un centavo de 1866. La medida podría desencadenar litigios en los tribunales, críticas de organismos internacionales y un intenso debate sobre la personalización de símbolos nacionales.

Los defensores del billete argumentan que el diseño celebra el 250.º aniversario y refuerza la imagen del actual mandatario. Los opositores, entre ellos la propia directora destituida, temen que la iniciativa erosione la neutralidad histórica de la moneda y abra la puerta a futuras personalizaciones bajo presiones políticas.

El Congreso ha recibido una propuesta de ley que permitiría la inclusión de Trump en el billete con motivo del aniversario, pero hasta ahora el proyecto permanece estancado. Mientras tanto, el Tesoro sigue presionando para que la Oficina de Grabado e Impresión entregue los prototipos finales, a pesar de la clara prohibición legal.

Qué puede pasar a continuación

Los próximos pasos dependerán de la respuesta del Congreso y de posibles acciones judiciales. Si la legislación se modifica o se anula la prohibición, el billete podría entrar en fase de producción, lo que implicaría una nueva cadena de impresión y distribución que alteraría el panorama numismático de EE. UU. En caso contrario, la controversia podría forzar una revisión de la política de diseño de la moneda y reforzar la independencia de la Oficina de Grabado e Impresión frente a presiones ejecutivas.

En cualquier escenario, la discusión ya ha puesto en el centro del debate público la relación entre poder político y símbolos nacionales, recordando que la moneda, más que un simple medio de pago, es un reflejo de la identidad y la historia de un país.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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