EEUU rechaza la petición de España para evitar indemnizaciones
El Gobierno de Donald Trump, a través del Solicitor General, ha entregado al Tribunal Supremo de EE. UU un escrito de 28 páginas solicitando denegar el certiorari presentado por España. La solicitud española buscaba que el máximo tribunal revisara los laudos arbitrales que obligan al Estado a pagar más de 2.300 millones de euros por los recortes a las primas de energías renovables. Si el Supremo accede a la recomendación estadounidense, España deberá cumplir con los pagos o buscar otras vías de defensa.
Detalles del litigio y argumentos de la administración Trump
El caso es impulsado por Blasket Renewable Investments, un fondo que agrupa a varios inversores afectados por la retirada retroactiva de las primas a la energía eólica y solar. Blasket ha llevado el litigio hasta la última fase del sistema judicial estadounidense, intentando ejecutar los laudos arbitrales en territorio norteamericano. La administración Trump argumenta que la petición española no cumple los requisitos procesales para que el Supremo asuma la revisión y que la invocación de inmunidad soberana es improcedente. En el escrito, el Solicitor General destaca que España otorgó un consentimiento incondicional a los procedimientos de arbitraje al firmar el artículo 26 del Tratado de la Carta de la Energía.
Contexto geopolítico de las indemnizaciones y la posición de la UE
Los laudos se originan en decisiones de arbitraje internacional contra el gobierno de Mariano Rajoy, que redujo drásticamente las primas a las renovables hace más de una década. La Comisión Europea ha calificado esas indemnizaciones como ayudas de Estado ilegales, lo que ha limitado su ejecución dentro de la UE. Sin embargo, los inversores han trasladado la disputa a tribunales extranjeros para intentar embargar activos españoles en EE. UU. La postura de Bruselas ha sido clave para que España haya evitado el pago de la mayor parte de los 1.763 millones de compensaciones y los 550 millones de intereses de demora, pero la presión judicial internacional sigue activa.
Posibles repercusiones y próximos pasos
Si el Tribunal Supremo mantiene la denegación del certiorari, España tendrá que afrontar el pago total de los 2.300 millones de euros, lo que supondrá una carga fiscal significativa y potenciales ajustes en la política energética nacional. En caso de que el Supremo acepte revisar el caso, el Estado español podría intentar invocar nuevamente la inmunidad soberana o negociar un acuerdo con la UE para mitigar el impacto económico. La decisión sentará un precedente para futuros arbitrajes contra Estados europeos, reforzando la capacidad de los fondos oportunistas para perseguir indemnizaciones a través de jurisdicciones extranjeras.
En cualquier escenario, la disputa subraya la tensión entre la soberanía nacional y los mecanismos de solución de controversias internacionales, y plantea preguntas sobre la viabilidad de los incentivos a las energías limpias en un entorno legal cada vez más complejo. La comunidad empresarial y los ciudadanos españoles observarán de cerca la resolución, que podría definir el rumbo de la política de energías renovables y la relación de España con los tribunales internacionales.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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